Reportaje:

Las mujeres con poder en la Xunta

"El Gobierno paritario es un hito histórico que no tiene marcha atrás, gobierne quien gobierne" - Las conselleiras se quejan de que se las mide con distinto rasero

"Las mujeres estamos ya en el poder y no hay marcha atrás, gobierne quien gobierne", afirma la conselleira de Sanidade, María José Rubio, con el asentimiento general de sus compañeras en el Gobierno. "Socialmente no sería comprendido un retroceso", asegura la titular de Pesca, Carmen Gallego: "El partido que lo intentase correría un gran riesgo porque el mensaje ya ha calado en la sociedad".

Las seis conselleiras del bipartito aceptaron la propuesta de EL PAÍS de poner en común su experiencia en el primer gobierno paritario de la historia de Galicia. Paritario en conselleiros, dejando al margen a presidente y vicepresidente. En el debate que mantuvieron en el Hostal dos Reis Católicos, en Santiago, calificaron el hecho de "hito histórico" y reflexionaron sobre las consecuencias que ha tenido en la sociedad la presencia de las mujeres en los altos cargos públicos. "Con los gobiernos de Fraga, teníamos la sensación de que la sociedad gallega iba muy por delante de aquéllos que la representaban", recuerda la conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo. Ahora, según ellas, son en cambio muchos estamentos sociales los que deben seguir el ejemplo de un sistema de cuotas que, para la conselleira de Vivenda, Teresa Táboas, es una cuestión de "deuda histórica" en una cultura "matriarcal" como la gallega.

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En su trabajo aseguran que no hacen "piña" por el hecho de ser mujeres, sino que, tal y como indica María José Caride, conselleira de Política Territorial, "todos los miembros del Gobierno tienen el mismo criterio progresista e igualitario".

La mayoría de las conselleiras accedieron al poder con apenas bagaje de militancia política. Sólo Bugallo (BNG) y Gallego (PSdeG) tenían a sus espaldas años de trabajo de partido. Ahora, transcurridos casi tres años y medio desde las últimas elecciones autonómicas, todas ponen su futuro en manos de sus formaciones políticas.

En el ejercicio del poder siguen tropezándose con detalles machistas, y protestan por el diferente rasero con el que se las mide. "Es que a las mujeres se nos sigue juzgando por nuestra competencia y a los hombres por su potencial. Con eso, muchos ya llegan al cargo", resume Laura Sánchez Piñón, responsable de Educación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 08 de noviembre de 2008.