La nueva caja vasca

Rojo exhibe el "músculo" de la Vital como guiño dirigido a los empresarios

Reclama "respeto" a quienes "ponen en duda" el futuro de la entidad alavesa

La fusión BBK-Kutxa sitúa de rebote a la Caja Vital en el punto de mira del escenario político-económico. Gregorio Rojo, presidente de la entidad alavesa, es consciente del reto que le supondrá a partir de ahora caminar en solitario por la intrincada senda financiera y de ahí que aprovechara la firma de un acuerdo con la patronal SEA para proclamar su propia hoja de ruta, apenas 24 horas después de conocerse el nacimiento de la Caja de Ahorros de Euskadi.

Rojo, en línea con el manual defendido desde que conoció la decisión del PNV de impulsar un rápido acuerdo entre BBK y Kutxa, volvió a exhibir el "músculo" de la Vital como fuente de garantía para "atender a todas las necesidades industriales" del territorio alavés. Pero, sobre todo, reclamó "respeto" a "estas voces tan dramáticas que todos los días ponen en duda la potencialidad de Caja Vital".

La Vital se considera capaz de atender a las necesidades del territorio alavés
Rojo siempre se ha empeñado en reforzar a la Vital con el empresariado

El presidente de la entidad alavesa sabe cuánto desgaste provocan las alusiones a una hipotética progresiva pérdida de músculo financiero por el hecho de quedarse fuera de la fusión. De ahí que apele permanentemente a "los números, balances y ratios que están ahí" para destacar "la buena situación" de la Vital. Rojo subrayó ayer que la caja alavesa "lleva cuatro años consecutivos creciendo en cuanto a financiación de empresas". En este sentido, agregó que su objetivo es "ir logrando año a año la cuota que no teníamos en el ámbito empresarial porque todavía estamos por debajo de la cuota que creemos que nos corresponde en el mundo de la empresa", agregó.

Es bien conocido que Rojo nunca se ha cansado de pregonar la importancia estratégica que representa alimentar al máximo el nexo entre la Vital y el empresariado alavés para así afrontar con más garantías proyectos con visión de futuro. Quizá en esta línea deba entenderse el nítido mensaje que lanzó ayer, en presencia del presidente de la patronal SEA, Juan José Azurmendi. El máximo responsable de la entidad financiera alavesa pidió que "entre todos hagamos una caja y un territorio más fuerte y próspero". Sabe que cualquier movimiento crítico que se registre dentro del sector empresarial hacia la opción elegida por la Vital y que se tradujera en apoyos explícitos a la fusión, adquiriría una dimensión tan significada que podría comprometer en exceso la solidez del discurso del que Rojo viene haciendo gala hasta ahora.

El presidente de la entidad fnanciera alavesa tampoco desaprovechó ayer la ocasión para reiterar la viabilidad futura de que dispone la Vital al margen de la fusión BBK-Kutxa en un acto de trascendencia empresarial tras haber escuchado cómo el pasado día 16 de octubre, el secretario general del SEA, Juan Ugarte, advirtió de que esta integración a dos "sería dramático para la economía alavesa". Al lado de su amigo Rojo, y preguntado sobre las declaraciones de su colaborador Ugarte, el presidente de la patronal salió por la tangente y aseguró que "no vamos a entrar en críticas".

A partir de ahora, en la cúpula de la Vital asumen que las críticas hacia su decidida apuesta por negarse a la fusión se sucederán, además cargadas de una indudable intencionalidad política. Ante ello, admiten que su única defensa se basará en la evolución de sus balances financieros y que, de paso, permitirá actualizar la capacidad del músculo al que aludió ayer Rojo para tranquilizar a los empresarios. De paso, la dirección de la Vital comprobará, posiblemente en silencio, la sucesión de acontecimientos que originará la transición del acuerdo BBK-Kutxa hacia la futura Caja de Ahorros de Euskadi, cotejando los papeles que aún conservan en Vitoria desde hace tres años cuando quedó dibujada cómo sería una fusión a tres.

Liquidez para las empresas

La patronal alavesa SEA y la Caja Vital firmaron ayer un convenio para inyectar liquidez en las empresas de este territorio mediante una línea de crédito en condiciones "preferentes" por valor de 50 millones de euros, ampliables hasta 150 millones.

Sus respectivos presidentes, Juan José Azurmendi y Gregorio Rojo, se felicitaron por la firma del convenio, que llega en una coyuntura de crisis y de menor liquidez por parte de las empresas. Rojo y Azurmendi escenificaron el compromiso de ambas entidades por ayudar a las empresas alavesas "para que puedan seguir apostando por mantener e incluso mejorar sus parámetros de competitividad".

Rojo dijo que con esta iniciativa tanto el SEA como la Vital intentan demostrar que disponen de "suficientes elementos de fuerza como para hacer frente al impacto de las turbulencias" que se están viviendo. Azurmendi hizo hincapié en la necesidad de apostar por mejorar o mantener la competitividad de las empresas y resaltó que "el reto es salir más reforzados de la crisis".

Caja Vital y el SEA han suscrito igualmente un convenio de colaboración para facilitar la incorporación al mercado laboral de jóvenes titulados mediante 30 becas de prácticas en empresas. El convenio permite a los becarios realizar prácticas durante medio año y obtener una remuneración de 550 euros mensuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de octubre de 2008.

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