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La crisis financiera lleva a Estados Unidos al borde de la recesión

- La economía cae a un ritmo anual del 0,3%, el peor dato desde 2001 - El frenazo se debe al mayor descenso del consumo de los últimos 28 años

Estados Unidos dio ayer el primer paso hacia la recesión. El producto interior bruto (PIB) registró una contracción del 0,1% en el tercer trimestre del año (equivalente a un ritmo anual de caída del 0,3%), el peor dato desde la última crisis económica, en 2001. El motivo de este frenazo reside en la mayor caída del consumo -motor de la primera economía del mundo- de los últimos 28 años y el pesado lastre de la devaluación de la vivienda, en medio de la peor crisis financiera desde la Gran Depresión.

Los economistas anticipan ya que la contracción continuará hasta la primavera, en el que será el periodo más prolongado de recesión desde la II Guerra Mundial. El paro podría alcanzar entre tanto el 8%.

Los economistas anticipan que la contracción durará hasta la primavera

El mercado de la vivienda sigue sin dar síntomas de recuperación

Con todo, el frenazo es menor de lo que preveían los analistas, y quizá por eso las Bolsas estadounidenses reaccionaron con subidas moderadas. Pero este parón es importante si se tiene en cuenta que Estados Unidos crecía a un ritmo anual del 2,8% en el segundo trimestre. Este vuelco se produjo sobre todo en septiembre, cuando el caos volvió a dominar los mercados financieros tras el rescate de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, el colapso del banco de inversión Lehman Brothers y la intervención pública en la aseguradora AIG.

Con el precio de la vivienda en caída libre, las restricciones para acceder al crédito y el desplome de las inversiones, las familias no tienen otra salida en la presente coyuntura que mirar a sus bolsillos y recortar ahí donde pueden para hacer frente a un futuro incierto, sobre todo en el empleo. El gasto de los consumidores, del que dependen dos terceras partes del crecimiento, cayó un 3,1%.

Es el primer recorte trimestral en el consumo desde el último trimestre de 1991 y el mayor desde la primavera de 1980. El Departamento de Comercio calcula que esta caída en el gasto de los hogares restó 2,25 puntos al PIB. Y es que las finanzas de las familias están bajo una tensión considerable, por la continua pérdida de empleo y de caída de las inversiones.

El dato del crecimiento económico revela en este sentido que los ingresos personales cayeron un 8,7% en el tercer trimestre, el peor dato desde que se empezó a utilizar este indicador en 1947 y que contrasta con el incremento del 19,1% del segundo trimestre, cuando empezaron a fluir los primeros estímulos fiscales al crecimiento.

Los hogares no son los únicos que miran hasta el último dólar en la coyuntura actual. Las empresas están buscando cómo ahorrar por todos los rincones. La del tercer trimestre fue la primera reducción en el gasto desde final de 2006, del 1%. Y también están destruyendo empleo. Motorola va a despedir a 3.000 empleados y American Express anunció ayer que eliminará 7.000 puestos de trabajo.

El otro punto vulnerable sigue estando en la vivienda, el epicentro de la crisis. La inversión residencial cayó un 19,1% en el tercer trimestre, lo que refleja que la contracción continúa con fuerza tras 11 trimestres y que queda camino por recorrer antes de que se pueda hablar de estabilización.

La contracción habría sido aún mayor de no ser por el sector exterior y el gubernamental. Del lado de la balanza comercial, las importaciones cayeron un 1,9%, y las exportaciones subieron un 5,9%. Esto sumó 1,1 puntos al crecimiento, aunque es tres veces menos que en el trimestre precedente. El gasto público subió un 5,8% y aportó 1,2 puntos al PIB.

Estos datos están sujetos aún a dos revisiones. Wall Street anticipó una contracción mayor del PIB, de en torno a medio punto. En cierta medida el indicador es viejo, porque no refleja el fuerte deterioro registrado en octubre, y podría quedarse corto, ya que los analistas hablan ya de una caída de tres puntos en el cuarto trimestre.

"Nos llevó tiempo llegar a esta situación, y llevará tiempo salir de ella", reconoce el jefe del equipo de asesores económicos de la Casa Blanca, Edward Lazer, que aunque se mostró confiado en un repunte del consumo gracias al abaratamiento de la energía, no negó que el dato refleja el pesimismo de los estadounidenses.

La Reserva Federal (Fed) rebajó el miércoles medio punto los tipos de interés, hasta el 1%, su nivel más bajo desde mayo de 2004. Los precios vinculados al consumo personal subieron a un ritmo del 5,4% anual, el mayor desde comienzos de 1990. La subyacente fue del 2,9%. Pero esto no es un problema para la Fed, porque en octubre empezaron a moderarse.

El banco central estadounidense está claramente preocupado en este momento por devolver a la actividad económica su crecimiento potencial y evitar una recesión severa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de octubre de 2008