"He salvado una vida y dado a luz a otra, ¿qué más se me puede pedir?"
Cuatro niños seleccionados genéticamente han nacido en España y ya han salvado a sus hermanos enfermos. EL PAÍS relata sus historias
Tener bebés seleccionados genéticamente para servir de donantes y curar a hijos enfermos ya es una realidad. En España, cuatro familias, desoyendo los ataques de la Iglesia, lo han logrado. La ley lo permite desde 2006, pero la lentitud burocrática choca con la urgencia de los padres, que acuden al extranjero para la selección del embrión. Ése fue el caso de Esther González, que no se resignó a ver morir de leucemia a su hija Erine y concibió a Izel, cuyas células han curado a su hermana. "Yo he salvado una vida y he dado luz a otra. ¿Qué más se me puede pedir?", dice Esther.



























































