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El Constitucional turco condena la política islamista de Erdogan pero alaba sus reformas

El Tribunal Constitucional turco confirma que el primer ministro, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, y otros dirigentes del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en el poder desde 2002, "estuvieron envueltos en actividades contrarias a los inmutables principios laicos del Estado". El alto tribunal hizo público ayer el texto de la sentencia por la que el pasado 31 de julio impuso una sanción económica al AKP (la retirada de la mitad de las financiación estatal que recibe el partido) por haberse convertido en "un foco de actividades antilaicas". La aprobación de la ley del velo -que autorizó el uso del pañuelo islámico en las universidades y fue anulada por el propio Constitucional el pasado junio- y la política de fomento de las escuelas coránicas aparecen citadas en las 370 páginas de la sentencia como principales argumentos de la condena.

Pero el máximo tribunal turco desestimó finalmente, con el voto de seis de sus 11 jueces, la demanda presentada por la fiscalía del Supremo para ilegalizar al AKP y apartar de la política a Erdogan y a otros 70 miembros de la cúpula del partido. En la sentencia publicada ayer en la Gaceta Oficial de Turquía, el Constitucional hace constar que el AKP no recurrió a la violencia para "intentar transformar el Estado y adaptarlo a las reglas de una determinada religión".

Los magistrados también reconocen que el AKP "ha usado los poderes del Gobierno para acercar al país a las normas democráticas occidentales modernas" y que las reformas que ha aprobado para acercar Turquía a la UE han ampliado los derechos de las minorías y de las mujeres.

Precisamente ayer, fuentes de la Comisión Europea adelantaron que la UE va a pedir en noviembre a Turquía que acelere las reformas políticas, sociales y económicas para impulsar su proceso de adhesión. La Comisión lamenta que los casos abiertos por el Constitucional hayan paralizado este año los proyectos de reformas en Ankara. La UE celebra, sin embargo, el apoyo de Turquía a la reanudación de las negociaciones entre las comunidades griega y turca en Chipre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de octubre de 2008