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Pagazaurtundua exige liderazgo e intolerancia frente al fanatismo

"No creo en la negociación, ellos deben salir del tinglado"

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, quiso ayer mirar para adelante. Tal vez porque percibe que "la sociedad vasca, por debajo, está cambiando". Por eso deslizó ayer en su intervención una de sus preocupaciones prioritarias: poner desde ya las bases para "estrangular" ese flujo de "camadas de jóvenes fanatizados dispuestas a quemar y asesinar" bajo las siglas de ETA.

La hermana del jefe de la Policía Municipal de Andoain y uno de los fundadores de Basta Ya, Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA, pidió ayer "liderazgo" social y desde los poderes públicos para hacer frente al "fanatismo" etarra. En su intervención en el foro Nueva Economía, Pagazaurtundua fue muy gráfica. Puso como ejemplo a seguir esa campaña de publicidad en la que todo el mundo hace el vacío a los maltratadores. "Tolerancia cero con los maltratadores políticos, con el acosador terrorista (...). Tenemos que hacer ese giro copernicano", recalcó ante una audiencia en la que destacaba la directora de la Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno vasco, Maixabel Lasa.

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo tuvo algún guiño con Lasa, a la que llegó a citar en dos ocasiones. Y también reproches genéricos: "No hemos entrado [a luchar contra] el fenómeno del adoctrinamiento", se quejó. No hubo, sin embargo, ninguna relectura por parte de Pagazaurtundua de su firme posición contraria a la negociación con los terroristas. La encendida defensa del diálogo con los terroristas realizada recientemente por Ingrid Betancourt tras ser liberada de su cautiverio con las FARC colombianas no hizo mella en Pagazaurtundua. "No creo en la negociación. Es una cuestión de reglas de juego, y éstas no son negociables", se reafirmó. "Son ellos [los etarras] los que tienen que salir de ese tinglado, no meternos nosotros", explicó, al tiempo que reivindicaba la máxima de que en política "no se puede utilizar la violencia para obtener réditos políticos".

Reivindicó el derecho de las víctimas a protestar, al tiempo que se sumaba a las voces que exigen al nacionalismo una actualización en el XXI.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de octubre de 2008