Barcelona proyecta un 'vaporetto' para unir Colón con la Barceloneta

Puerto y Ayuntamiento quieren introducir el transporte público marítimo

Al estilo de los vaporettos de Venecia o de los transbordadores de Estambul, Barcelona introducirá un transporte regular marítimo que unirá el puerto de Barcelona, desde el Portal Nou, a los pies de Colón, con el sur de la Barceloneta, en la nueva bocana.

La idea la impulsan el Ayuntamiento y el Puerto de Barcelona, que comparten el criterio de que un transbordador regular mejorará la oferta de transporte público de la saturada Barceloneta. Sobre todo con la perspectiva del impacto de la actividad de la nueva bocana con el hotel Vela y el complejo de oficinas y servicios. El hotel de Ricardo Bofill estará terminado en el segundo semestre del año próximo, mientras que el edificio de oficinas y comercial -con 30.000 metros cuadrados que se alzará al lado- probablemente tardará un año más, según las previsiones de Nueva Bocana, la empresa que realiza las obras.

El Puerto de Barcelona ya ha realizado un estudio sobre la introducción de una línea regular marítima y lo ha entregado al Ayuntamiento, según apuntaron fuentes del Consistorio: un estudio sobre los pasajeros que podría tener, qué operadores lo podrían explotar, qué tipo de barcos la podrían realizar y cuánto costaría. "Hay tiempo para estudiar la fórmula y las posibilidades", señalaban fuentes del Puerto de Barcelona. A falta de concreciones, el recorrido partiría del Portal Nou hasta algún punto de la nueva bocana por determinar.

El Consistorio persigue, además, que el transbordador sea un transporte integrado. Por ejemplo, que un pasajero que deje el metro en la estación de Drassanes pueda utilizar el transbordador con el mismo billete. Y lo mismo con los autobuses. La decisión de si se integra o no en la red general del transporte público se deberá tomar en la Autoridad del Transporte Metropolitano.

La introducción de un transporte público, en este caso marítimo, en la Barceloneta podría contribuir a aligerar el tráfico que padece ese barrio, que, con una población de unos 15.000 vecinos soporta un tráfico diario de 22.000 coches. Es un trasiego que, sin duda, se disparará más cuando el futuro hotel Vela, que tendrá un total de 473 habitaciones, y el complejo de oficinas y servicios entren en funcionamiento. El incremento será del orden de un mínimo de 2.300 trabajadores según algunos cálculos de la empresa Nueva Bocana, que realiza el complejo.

El barrio de la Barceloneta, además, carece de una amplia oferta de transporte público, teniendo en cuenta la avalancha de visitantes que recibe. El metro -la línea 4- llega al inicio del paseo de Joan de Borbó y sólo tres líneas de autobuses llegan hasta el final del citado paseo. Por eso, la idea del transbordador es bien vista desde la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAVB): "siempre que se trate de un transporte público y no de una golondrina para turistas", apunta Albert Recio, vicepresidente de la FAVB.

Mientras, las obras de la prolongación del paseo Marítim desde la plaza del Mar -que también se reurbaniza- a la nueva bocana ya se han iniciado y, según las previsiones, estarán terminadas para la próxima temporada de verano.

El paseo, además, marcará el límite de la playa de Sant Sebastià con el Club Natació Barceloneta y el Club Natació de Barcelona (CNB), incluyendo dos vados para la salida de embarcaciones del CNB. El paseo tendrá dos tipos de pavimentación, carril bici y enlazará con la nueva bocana, que dará acceso al hotel y al edificio de oficinas. Por último, también se reurbanizará el tramo final del paseo de Joan de Borbó, unas unas obras para las que ya se ha convocado un concurso público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 09 de octubre de 2008.