Un juez indaga la pérdida del cadáver de un feto en Málaga

El juzgado de Instrucción número 2 de Vélez-Málaga ha ordenado a la policía que indague el paradero del cadáver de un feto de 32 semanas que no se encontraba en el depósito judicial del parque cementerio de Málaga (Parcemasa) cuando su madre fue a reclamarlo para enterrarlo, según informó ayer el diario Sur. La progenitora interpuso el pasado viernes una denuncia contra el cementerio malagueño, el Instituto de Medicina Legal (IML) y la empresa funeraria que trasladó en octubre de 2007 los restos del feto desde el Hospital de la Axarquía hasta las antiguas instalaciones forenses, ubicadas en Parcemasa.

En el verano de 2007, la madre dio a luz en el hospital comarcal. El bebé nació muerto y se le practicó una autopsia clínica en el mismo centro sanitario. Sin embargo, la madre entendió que el fallecimiento se produjo por una negligencia médica y denunció al ginecólogo que la asistió en el alumbramiento. El juzgado abrió diligencias y ordenó que se realizara una nueva autopsia en el servicio de patología forense del IML. En octubre de 2007 se realizó el traslado y aproximadamente cinco meses después del fallecimiento, los forenses realizaron la necropsia en las dependencias del IML de Parcemasa. Durante varios meses, la madre reclamó que se le devolvieran los restos del feto para poder enterrarlos, pero el juez prohibió la entrega hasta que concluyera la investigación del óbito.

Finalmente, el pasado septiembre el juez autorizó la inhumación. Sin embargo, cuando la madre fue a buscarlos a Parcemasa el pasado viernes, nadie fue capaz de dar con ellos.

Durante este tiempo, las instalaciones del IML -oficinas, depósitos de cadáveres y salas de autopsias- se trasladaron de Parcemasa a la Ciudad de la Justicia. En las antiguas dependencias quedaron todos los cadáveres judiciales no reclamados anteriores al 2 de enero de 2008, fecha en que entró en funcionamiento la nueva sede. Estas dependencias arrancaron "desde cero", según el director del IML en Málaga, Antonio García de Gálvez, por lo que descarta que el extravío se deba al traslado.

Tanto Parcemasa, empresa de titularidad municipal, como el IML, dependiente de la Junta, negaron ayer ser los responsables de custodiar los restos de los cadáveres judiciales.

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