Reportaje:

Pavón sale de la sombra

El ex regidor de Camas fuerza que cinco ediles retiren su apoyo al alcalde

Cuando Juan Pazos tomó posesión como alcalde de Camas, hace poco más de un año, entregó simbólicamente el bastón de mando a su predecesor, Agustín Pavón, que no pudo repetir mandato al estar imputado por un presunto soborno (de trasfondo inmobiliario) a una concejal. El gesto emocionado quería evidenciar la injusticia de la malograda candidatura de Pavón -IU, el partido de ambos, amenazó con expulsarlo si se presentaba- y su total devoción por el ex regidor, al que llamó "el más grande".

Pazos hizo jefe de gabinete a Pavón con un sueldo similar al suyo y lo señaló de esta manera como alcalde en la sombra. A los tres meses la exagerada capitulación empezó a resquebrajarse, estalló la ruptura y ahora Pavón, coordinador local de IU en Camas, aprisiona bajo su pie la cabeza del alcalde, al que cinco concejales de los nueve que forman el grupo municipal le han retirado su confianza. ¿Qué ha pasado para llegar hasta aquí? ¿Tiene algo que ver el llamado caso Camas?

Pavón, imputado por el 'caso Camas', intenta una moción de censura

La situación es peliaguda. Pazos no va a dimitir: ayer dijo que "resistirá como Salvador Allende" (sic) en el Palacio de la Moneda. Y Pavón -a quien los reformados estatutos de IU dan manos libres para hacer y deshacer en su pueblo sin la tutela de las organizaciones provincial y andaluza- maniobra a marchas forzadas para sellar una moción de censura contra su compañero de filas, para lo que necesita la ayuda del PSOE (9 ediles).

Pero los socialistas no quieren saber nada de operaciones arriesgadas, aún más cuando la dirección regional está personada como acusación particular en el supuesto caso de corrupción que, por cierto, el juez de instrucción retoma el viernes después de que la Audiencia Provincial anulase las escuchas telefónicas de la Policía, una de las principales pruebas de cargo.

Sobre las razones de la arrebatada enemistad entre Pazos y Pavón sólo se conocen con certeza sus versiones. El primero alega que su antes venerado líder lo trató como un pelele sin juicio, "un hombre de paja al que dejaba en ridículo ante los vecinos". El segundo sentencia que su sustituto es un político "incapaz" que ha llevado al grupo a la "ruptura irreversible", embriagado por el poder. El ruido de fondo es una tamborrada de rumores al compás de los vaivenes inmobiliarios. El municipio de Camas (26.000 habitantes) está prácticamente pegado al casco histórico de Sevilla -tan sólo le separa el río Guadalquivir- y aún queda mucho terreno virgen de ladrillos. A su espalda, además, se alza la primera cornisa del Aljarafe, una de las zonas más preciadas de la nueva Sevilla, que cuenta ya con muy pocos claros por urbanizar, casi todos en el término camero.

Luego está el caso Camas, que aunque Agustín Pavón quiere desligar a toda costa de la operación de recambio del alcalde, aparece siempre en las múltiples conversaciones que cruza estos días la clase política, eso sí, en voz baja. Los adversarios del ex alcalde sostienen que éste necesita estar vinculado al Ayuntamiento para salir airoso de su proceso judicial. "Debe favores y tiene muchos compromisos", señala una persona relacionada con la política local.

Mientras IU se autoinmola en Camas con el espectáculo de ir contra sí misma -y encima con un escándalo de corrupción que colea desde hace tres años-, la dirección andaluza de la federación se ha lavado las manos. El coordinador, Diego Valderas, dijo ayer a Europa Press que su papel se limita sólo a velar para que se cumplan "exhaustivamente" los estatutos. "El consejo local y la asamblea son soberanas, las que ponen y disponen", subrayó. La ejecutiva provincial, sin embargo, ha mostrado su preocupación por la gravedad que importa el hecho de derribar a un alcalde a manos de un ex alcalde, que está imputado por presunto soborno, y con el concurso (en el caso de que lo obtuviera) de una fuerza política rival.

La asamblea "soberana" de Camas forjó un pacto con el PP tras los comicios de 2007, en contra de la doctrina de IU, que rompió hace seis meses. Ahora la asamblea "soberana" está dispuesta a darle la alcaldía al PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 30 de septiembre de 2008.

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