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Crisis financiera mundial

La Reserva Federal de EE UU moviliza dólares hacia Europa

En plena convulsión en los mercados y con el sistema financiero sumido en el caos, la Reserva Federal -el banco central de EE UU, conocido como Fed- saltó ayer a escena junto con los mayores bancos centrales del mundo al poner más dólares a disposición de las entidades financieras no estadounidenses. La Fed eleva así las líneas de crédito en la moneda estadounidense hasta los 620.000 millones de dólares, frente a los actuales 330.000 millones.

Las inyecciones de capital han sido continuas desde verano del año pasado, ante la ausencia de mercado interbancario -los bancos no se prestan entre sí por la desconfianza respecto a la salud de sus balances- y pese a que no han solucionado la situación sí han evitado males mayores. Con ellas, los bancos centrales prestan dinero público a corto lazo y, como contrapartida, la banca deja en garantía activos tóxicos, que ahora apenas tienen mercado por la virulencia de la crisis.

La ampliación de la línea de crédito es la mayor realizada desde agosto de 2007, y estará abierta hasta abril del año próximo. Con ella se incrementa la cantidad de dólares puestos a disposición del Banco de Inglaterra, del Banco Central Europeo y de sus homólogos de Canadá, Dinamarca, Suecia, Noruega, Japón, Australia y Suiza.

La acción se anunció horas antes de que el Congreso de EE UU rechazara el plan de rescate de Wall Street. Esta nueva maniobra busca lubricar el sistema bancario internacional ante la proximidad del cierre del tercer trimestre -que complica los ya habituales problemas- y dar medios a los bancos para romper con el coágulo que tiene atascado el mercado de crédito y que, a la postre, contagia al conjunto de la economía los problemas del sector financiero. En paralelo, se dobla el volumen de las próximas subastas de liquidez en EE UU: 300.000 millones de dólares hasta final de año.

Estas medidas, según la Fed, pretenden "mitigar la evidente presión en términos de financiación de los mercados en Estados Unidos y en el exterior". Y así, la institución que preside Ben Bernanke espera "tranquilizar a los operadores del mercado", garantizando "que existe financiación disponible", ante la preocupación de los ahorradores. La crisis financiera está teniendo ramificaciones por todo el mundo, y especialmente en Europa, donde la banca necesita una inyección masiva de dólares para restaurar el flujo normal de dinero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de septiembre de 2008