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Reportaje:Información privilegiada | Empresas & sectores

Los enemigos de Blesa en Caja Madrid

Ignacio González hace de brazo ejecutor de Aguirre para cambiar la presidencia

Ha estallado la guerra en Caja Madrid. En realidad, se cuece desde hace meses y tiene como objetivo la renovación de Miguel Blesa como presidente el próximo mes de mayo. Esperanza Aguirre no quiere que siga y junto a su vicepresidente Ignacio González como brazo ejecutor ha comenzado el asedio en el que se ha utilizado un supuesto informe jurídico que nadie ha visto.

En el entorno de la Comunidad se considera a Blesa más o menos un traidor que se ha creído que la caja es suya y reparte a izquierda y derecha para asegurarse el mando. Blesa, al que colocó al frente de la caja su amigo y compañero de oficio José María Aznar, se ha encastillado y rechazado muchas pretensiones de la Comunidad, ya presidida por Aguirre. Antes con Alberto Ruiz-Gallardón era distinto. Precisamente, el alcalde de Madrid ha cerrado filas con Mariano Rajoy en su apoyo. Ante eso, el consejo de la caja respaldó al presidente y salvó el asalto.

Pero el vicepresidente de la Comunidad, según algunos cercanos, va a seguir en el empeño "cueste lo que cueste". A este hombre no le importa granjearse líos si es por la causa. Le pasa con el intento de privatización del Canal de Isabel II, del que es presidente. En su momento intentó que la caja financiara a TeleMadrid para comprar los derechos de fútbol de los equipos madrileños. También trató de evitar que vendiera su participación en

Endesa (10%) para garantizar junto a Acciona la españolidad de la eléctrica y asegurar la sede en Madrid, algo que nadie había cuestionado, ni siquiera Gas Natural. De ser así, Caja Madrid no habría recibido plusvalías de 4.500 millones.

González se ha convertido en el enemigo principal de Blesa, casi más que Aguirre, quien calla cuando se le pregunta por la cuestión. Dicen que el hombre de ambos es Manuel Pizarro, recientemente encumbrado por Aguirre a su sanctasanctórum. Pero Pizarro contempla el carrusel desde su escaño del Parlamento sin decir ni pío. En la caja cuentan con Estanislao Rodríguez Ponga, ex secretario de Estado de Hacienda con el PP, y Pablo Abejas, ex diputado de la Asamblea de Madrid.

El momento elegido puede no ser el ideal, en medio de una crisis financiera y en puertas de la colocación de Cibeles, la filial de participadas, en Bolsa. Pero para desestabilizar, siempre el buen momento. Precisamente, la Comunidad ha propuesto para consejera de Cibeles a la cuñada de González, Carmen Cavero (hija del ex ministro de UCD fallecido Íñigo Cavero), además del ex consejero Manuel Lamela y Ángel Acebes, sin tener en cuenta para nada las normas sobre responsabilidad social de las empresas.

El intento de sustituir a Blesa se basa en que los Estatutos, realizados de acuerdo con la ley de Cajas de la Comunidad, limitan a dos mandatos de seis años la permanencia de los vocales. Blesa lleva de vocal y presidente desde 1996, por lo que este mes ha cumplido 12 años. Sin embargo, la ley recoge una disposición adicional que dice que los vocales del consejo que ostentasen el cargo en el momento de la entrada en vigor de la ley (11 de marzo de 2003) "podrán permanecer en el cargo durante tal mandato y uno más", aunque hayan cumplido el periodo de mandato. Según el ignoto informe, sí tendría efecto retroactivo y Blesa estaría de forma ilegal. Pero Blesa es vocal antes que presidente y a éste lo nombran los vocales. Ahí está la cuestión y la pelea.

Por tanto, podemos estar ante todo un despropósito. Algunas fuentes apuntan que el Banco de España habría tomado cartas en el asunto si se incumpliera la ley. Pero es que el asunto de las cajas tiene mucho calado político e implica a propios y extraños. PP contra PP y los otros de espectadores, entre otras cosas porque el PSOE de Madrid tiene lo suyo y por mucho que quisieran colocar a uno de los suyos no contarían con suficiente apoyo. Para nombrar a un nuevo presidente se necesitan dos tercios del consejo y el actual es un ejemplo de desequilibrio: ocho del PP; cuatro del PSOE; cuatro de CC OO; uno de UGT; uno de IU; uno de la Confederación de Cuadros, y uno de CEIM. Y, a veces, divididos. Total, 21.

Blesa parece contar con respaldo de un color y otro. En todo caso, la cosa es tan sencilla como que el PP le presente o no para vocal en las elecciones, en las que se renuevan 12 consejeros (7 de ayuntamientos, 3 de la Asamblea y 2 de otras entidades). Y a él le toca.

El interés general de las cajas de ahorros

¿Qué tendrán las cajas que todos las quieren? Debe ser el poder que las comunidades autónomas alcanzan con su control. Pero están tan politizadas que todo puede pasar. Por ejemplo, que los de un mismo grupo se peguen entre ellos. En el caso de Caja Madrid, del PP. Hay quien sostiene que si Esperanza Aguirre quiere derrocar a Miguel Blesa no cejará. Aunque, según un peso pesado del PP, sería un grave error. "Resulta poco inteligente hacerlo con la actual correlación de fuerzas, a no ser que queramos perder la caja". -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de septiembre de 2008

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