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Reportaje:Fotografía

La naturaleza irreal

En los paisajes del fotógrafo alemán Axel Hütte lo real se hace difuso. Son imágenes que remiten a las crónicas de los exploradores del Nuevo Mundo y que expone ahora en Madrid bajo el título de En tierras extrañas

Axel Hütte (Essen, Alemania, 1951), que fue uno de los destacados alumnos de la escuela de Bernd e Hilla Becher en Düsseldorf en los años setenta, es hoy en día una de las principales referencias en cuanto a la representación del paisaje. Sus imágenes de gran formato y extrema riqueza de detalles consiguen condensar con precisión la atmósfera y la esencia de los lugares y espacios que registra con su cámara. Pero si en su visión la naturaleza parece ofrecerse siempre en un momento de extrema disponibilidad, esa claridad con la que Axel Hütte realiza sus fotografías se desplaza al mismo tiempo hacia la construcción de sensaciones que resultan casi inaprensibles o irreales. En la exposición que presenta ahora en Madrid, el proyecto En tierras extrañas, hace un recorrido por una serie de lugares y paisajes relacionados con las rutas que establecieron los exploradores y conquistadores del Nuevo Mundo.

"Se puede decir que lo sublime y lo romántico están en mi trabajo pero de una forma moderna"

"Los reflejos muestran lo real, pero yo los muestro al revés, boca abajo. La realidad se presenta, por decirlo así, al revés"

PREGUNTA. Hace un año falleció Bernd Becher y usted fue alumno suyo, ¿cómo ve la vigencia de su magisterio?

RESPUESTA. Los buenos estudiantes tienen que romper las normas, pero son conscientes de las enseñanzas que han recibido. Pero, por supuesto, hay otros fotógrafos que deberían comenzar a trabajar a partir de las ideas de los Becher pues ofrecen una consciencia sobre cómo hay que mirar la realidad. Actualmente, la gente cada vez es más consciente de que existen distintas formas de acercarse a la realidad desde el medio fotográfico. Hoy, cuando se observan las fotografías, lo que se ve es que no existe sólo la realidad que allí se muestra; con los avances técnicos y las posibilidades de la digitalización se es más consciente de que lo que aparece reflejado en una fotografía es una mezcla entre lo real y lo no real, lo que existe y lo que no existe, ambos aspectos al mismo tiempo.

P. Hay una persistente referencia, casi un lugar común, acerca de si en su obra está presente o no lo sublime y lo romántico.

R. Podría decir que los dos términos, lo sublime y lo romántico, están en mi trabajo pero de una forma moderna. Algunas personas ven romanticismo, otros no, y ambos tienen razón, pues el principal aspecto de mi obra es que transmito los sueños de la realidad. Existen diversos planteamientos acerca del romanticismo, pero hay un componente religioso, una idea religiosa del romanticismo que desde luego no está presente en mi trabajo.

P. Es frecuente en su trabajo la aparición de elementos visuales o condiciones de luz que colocan al observador en un juego de ocultamiento-desvelamiento de lo que conoce: las nubes ocultando el paisaje, los reflejos, las imágenes nocturnas de la ciudad

...

R. Toca la idea de lo real y de lo irreal, esto es algo que hago observando la naturaleza. Y éste es el motivo por el que utilizo el reflejo en el agua. Los reflejos muestran por una parte lo real, pero yo los muestro al revés, boca abajo, de manera que pueda confundir al espectador. La realidad se presenta, por decirlo así, al revés, pues el agua refleja por una parte lo que es y también lo que no es. Pero es una forma de reflejar la realidad, la idea es jugar con lo aparente, transmitir una realidad al igual que la transmite hoy en día la tecnología digital.

Otra idea es que no muestro la realidad sino fragmentos de ésta, que pueden percibirse, por ejemplo, en las nubes o en las partes iluminadas de los edificios. De este modo creo una imaginación de la imagen, pues yo no quiero mostrar solamente una realidad objetiva. Así el espectador se crea su propia idea de lo que yo quería mostrar. Y esto me lleva a la cuestión anterior de que algunos perciben el romanticismo y lo sublime en mi obra y otros no, y ambos tienen razón. Yo creo imágenes abiertas, imágenes en las se muestra un objeto pero una gran parte permanece oculta. Una montaña pero a la vez un entorno de nubes, de niebla, y esto crea una imaginación adicional, despierta la imaginación. Resumiendo esto de algún modo, en mis fotografías no muestro una imagen objetiva sino una visión de la realidad que en interacción con la imaginación del espectador se convierte en una imagen subjetiva que se forma en su imaginación.

P. Algunos de los títulos de sus proyectos son muy explícitos y significativos (Terra incógnita, En tierras extrañas)

en relación con una cierta idea de búsqueda de lo perdido, de lo oculto.

R. En la naturaleza busco paisajes extremos: glaciares, cuevas, bosques, selvas... Intento transferir lo que he visto a una especie de sueño, de visión de la realidad, de manera que las personas puedan soñar por sí mismas. Por eso en este proyecto he usado fragmentos de escritores que describen paisajes, he utilizado el lenguaje como medio para llegar a la imaginación. Existe una expresión literal que dice "viajar desde el sillón", es decir, viajar con la imaginación, y he encontrado apasionante utilizar, por ejemplo, los diarios de los conquistadores de las tierras de América. He usado fragmentos de escritores de ficción y de no ficción que escribieron sobre el descubrimiento. Todo esto puede verse en el catálogo de la exposición. Uso citas de autores famosos, de manera que el catálogo está formado por fotografías y por la imaginación que toma forma a través de la literatura.

P. ¿Le interesa entonces una experiencia de lo real donde lo tangible se vea acompañado por la sensación de lo inédito, por la presencia del misterio?

R. Todo esto se acerca a la idea de que más allá de la realidad hay un sueño, una imaginación de la realidad, y esto es la idea central de mi trabajo.

P. ¿Existe en las obras que presenta en esta exposición una reflexión implícita sobre lo local y lo global?

R. Cuando se hace referencia a eso, creo que todos los medios de comunicación, desde el cine a las revistas, provocan que la gente se enfrente, tenga delante imágenes de países extraños, de esta manera lo local es siempre global. Lo que quiero es buscar imágenes que, aunque se encuentren en países que todos podemos visitar, sean únicas, mostrárselos de un modo diferente. Yo espero a que aparezcan aquellos momentos en los que los lugares estén cubiertos o sólo se puedan ver algunos fragmentos de la realidad, por ejemplo con las nubes o los reflejos. Estamos hablando de momentos que se escapan, elusivos, de momentos que van desapareciendo. Mi enfoque consiste en mostrar imágenes familiares de forma extraña. Creo que lo importante es mostrar o simular el espacio, la imaginación es la que puede ver lo que está detrás de la superficie.

Axel Hütte. En tierras extrañas. Fundación Telefónica. Gran Vía, 28. Madrid. Hasta el 9 de noviembre. www.fundacion.telefonica.com

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de septiembre de 2008