La inflación concede un respiro en agosto al situarse en el 4,9%

Los descensos del petróleo explican la mejora del indicador adelantado

Los precios comienzan a hacerse eco de la atonía económica. Tras un año de escalada alcista, la inflación ha dado muestras de agotamiento en agosto, con un descenso que sitúa la evolución anual en el 4,9%. Aunque el dato sigue siendo elevado, supone una mejora respecto al 5,3% de julio. Son datos del indicador armonizado -el homologable con Europa- que adelanta mensualmente el Instituto Nacional de Estadística y que no suelen diferir más de una décima respecto del índice general, que se conocerá a mediados de septiembre.

El gasóleo cae el 10,1% respecto al máximo de julio, y la gasolina, el 6,8%

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El mismo elemento que ha explicado las subidas de los últimos meses sirve ahora para justificar el descenso. El petróleo, que contagia rápidamente a los precios de consumo, ha bajado casi un 6% en lo que va de agosto, lo que ha favorecido la relajación de los precios. Pero el futuro inmediato es incierto. Y muy volatil. Ayer mismo, el temor a que el huracán Gustav alcance en los próximos días el golfo de México y dañe las instalaciones petrolíferas en la zona disparó el precio al inicio de la sesión, que luego volvió a perder pie. El brent, de referencia en Europa, cayó a los 114 dólares tras haber rondado los 119.

Pese a estos altibajos del crudo, los expertos creen que la inflación sólo puede mejorar. "Continuará bajando hasta alcanzar el 3,5% en diciembre", vaticina Antoni Espasa, director del Boletín de Inflación y Análisis Macroeconómico del Instituto Flores de Lemus. A falta de conocer los datos pormenorizados, este experto considera que los bienes industriales no energéticos, que suponen un 30% de la cesta de la compra, se han comportado bien en agosto. Por el contrario, los servicios mantienen la subida de precios. "Para que bajaran tendría que haber competencia", argumenta.

Carlos Maravall, de Analistas Financieros Internacionales, discrepa de ese augurio. La reducción de los precios de consumo por debajo del 5% implica, según este analista, que hay elementos, como los servicios, afectados ya por la desaceleración. Hasta ahora no han dado muestras de ajuste, pues se han encarecido hasta alcanzar el 4% interanual en julio. En todo caso, Maravall prevé que la inflación general quede por debajo del 4% si el petróleo se mantiene en los niveles actuales y algo por encima si sube, pero no rozará los valores de los últimos meses.

La brecha de precios entre España y la zona euro también puede haberse reducido en agosto, según Analistas Financieros Internacionales. Aunque es de esperar que la moderación del petróleo haya favorecido a toda la eurozona -hoy se conocerá el avance de inflación europea-, la mayor vulnerabilidad de la economía española a los embates del petróleo puede suponer un mayor impacto positivo ahora, al igual que resulta más adverso cuando el petróleo se dispara. El diferencial se situó en 1,3 puntos en julio, el nivel más alto en dos años.

Los carburantes también recogen ya el descenso del petróleo. En España, el gasóleo y la gasolina han caído el 10,1% y el 6,8% respecto a los máximos de mitad de julio, según el Boletín Petrolero de la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de agosto de 2008.

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