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La 'coca' se queda a las puertas de España en agosto

En menos de un mes se han intervenido más de ocho toneladas

Miles de kilos de cocaína han llegado este verano a España. Pero no todos han pasado de las costas. Desde principios de agosto, en apenas tres semanas, la policía y la Guardia Civil han decomisado más de ocho toneladas de esta sustancia. La mayor parte en Galicia, pero también en Barcelona y Valencia, donde ayer mismo la policía se incautó de 318 kilos.

La ruta gallega del narcotráfico recobra protagonismo durante el verano

La ruta gallega, la principal entrada de cocaína a España, parecía dormida. Durante varios años las incautaciones han sido tímidas en comparación con los noventa o los principios de esta década. O la droga no llegaba o los agentes no la interceptaban en semejantes cantidades. La policía sabía que los narcos colombianos habían cambiado de caminos y se estaban centrando en África occidental, un lugar donde es "fácil meter estas sustancias", según una fuente de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) del Cuerpo Nacional de Policía. Pero África también tiene sus inconvenientes. "Allí no vale nada, hay que meterla en Europa y eso es más difícil. Puede ser la razón de que vuelvan a Galicia; es más complicado, pero, si lo consiguen, ya está dentro", relata esta fuente, que asegura que los narcos se aferran siempre a las rutas que consideran seguras. "Hasta que no los pillamos, no paran", dice.

Y la ruta gallega ha despertado. "Nunca cesó del todo. El año pasado hubo movimiento [más de mil kilos en menos de dos semanas de julio], pero no tanto", relata otra fuente de la lucha contra el narcotráfico. No, no tanto como el barco pesquero cargado con 2.500 kilos que un grupo de GEOS abordó a finales de julio. La operación culminó el pasado día 6, cuando la policía detuvo a los traficantes que movían la droga en España y desarticularon el clan de los Piturros.

Siete días más tarde, en una operación conjunta con la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), cayeron 1.400 kilos en Barcelona. Y la semana pasada, el Mulo, otro histórico del narcotráfico en Galicia, fue detenido en una operación que movía cuatro toneladas de cocaína. Los narcos fueron sorprendidos por un helicóptero de Aduanas. Tuvieron que quemar la lancha planeadora en la que introducían la droga y tirar por la borda parte de la mercancía, que quedó esparcida por Ría de Arousa. Y éstas son sólo las mayores operaciones que se han realizado este mes.

¿Qué tiene agosto? "Puede que los narcotraficantes piensen que en verano hay menos vigilancia y es más fácil", reflexiona la fuente de la Udyco. "Suelen ser meses de bastantes incautaciones", continúa. Pero son muchos los factores que influyen. Casi todo viene de Colombia. "Pero lo que es más determinante para sacar la droga es cuándo están preparados allí, cuándo cargan el barco, que tengan suficiente mercancía, que la quieran sacar y que no haya redadas en Colombia. Es posible que, en ocasiones, se planteen mandar varios alijos; pensarán que si no pasa uno, pasará el otro", explica. Pero en opinión de este policía, "lo importante es tener investigaciones en marcha". "Nosotros controlamos muchos movimientos, conocemos a los narcotraficantes, seguimos sus pasos y cuando hacen grandes operaciones tratamos de capturarlos". Hasta el momento han tenido éxito. En estos días se ha interceptado más de una quinta parte de todas las aprensiones del año pasado. "Y seguimos trabajando", advierte un mando policial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de agosto de 2008