El puerto vigués verterá junto a Sálvora 150.000 toneladas de lodo contaminado

El material contiene metales pesados, hidrocarburos y restos del saneamiento

Una zona del mar situada entre las islas de Ons y Sálvora, en los dominios del Parque Nacional Illas Atlánticas, es el destino de las 148.000 toneladas de lodos contaminados que la Autoridad Portuaria de Vigo extraerá del entorno de las dársenas pesqueras del Berbés, que se dragarán para ganar calado.

El lugar elegido para depositar los vertidos figura tanto en el pliego de condiciones del proyecto como en el programa de vigilancia y seguimiento de los trabajos.

Una pequeña explicación acompaña la concreción que la Autoridad Portuaria y la empresa contratada realizan del punto exacto donde se depositarán los lodos (42º24'30"N y 9º02'30"W, "a la altura de la isla de Sálvora"): "Esta misma zona se ha utilizado en anteriores ocasiones para la realización de vertidos materiales procedentes de dragados, por lo que la afección a la sedimentación y fauna marina será moderada". Se trata además de una zona de la ría "bastante externa", por lo que la empresa descarta la afección a zonas de baño y bancos marisqueros.

Estas impresiones contrastan con las de las cofradías de pescadores y con las plataformas de defensa de las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo, que están organizando su oposición al proyecto. También chocan con la opinión de los científicos. No en vano, las dársenas pesqueras del Berbés son el lugar en el que la ciudad, de casi 300.000 habitantes, vertió sus aguas residuales hasta hace diez años, cuando se estrenó la depuradora del Lagares, y el punto donde siguen desaguando todas las empresas instaladas en el puerto, que aún carece de conexión con la red de saneamiento. Metales pesados e hidrocarburos completan la mezcla contaminante en la zona del Berbés, como revelan los estudios sobre la contaminación de la ría encargados por la Fundación Provigo.

El puerto, en cambio, ha caracterizado el material de dragado como Categoría II, de acuerdo con la clasificación realizada por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), lo que permite verterlo al mar de forma controlada. El problema reside en la falta de consenso científico sobre la clasificación de los lodos y, sobre todo, en la especial sensibilidad de la zona donde se depositarán.

Estercolero

"Echarlos junto a Sálvora es una barbaridad; si es arena limpia, que la depositen en Samil", lamenta Antonio Figueras, del Instituto de Investigaciones Mariñas, perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Figueras considera las dársenas del Berbés "un auténtico estercolero" que es mejor no tocar. "Sólo la operación de dragado esparcirá la contaminación por la ría. Además, su vertido provoca una acción de dispersión por las corrientes marinas; no es un contenedor hermético que se deposita en el fondo, sino un vertido directo que se dispersa en una columna de agua en función de las corrientes", explica el científico.

Pese a que los vertidos se van a realizar en la plataforma submarina que une dos de las islas del Parque Nacional Illas Atlánticas, recientemente transferido a la Xunta, la Consellería de Medio Ambiente se mantiene al margen. El departamento que dirige Manuel Vázquez elude cualquier comentario y remite a la Dirección General de Costas y a Puertos del Estado, organismo del Ministerio de Fomento del que depende la Autoridad Portuaria de Vigo.

Tal y como sostiene el puerto vigués, no es la primera vez que el área entre Sálvora y Ons se utiliza como punto de destino del vertido de lodos portuarios. Según la Plataforma de Defensa da Ría de Arousa, se ha convertido de hecho en un "estercolero" en el que, según sus cálculos, la Autoridad Portuaria de Vilagarcía ha depositado ya 1,8 millones de toneladas de lodos, aunque menos contaminados que los de Vigo. "No hay ningún control", acusa el portavoz de la plataforma, Sergio Regueira.

Un cóctel intragable

Mercurio, cadmio, plomo, zinc, cobre, clorobifenilos, hidrocarburos... El catálogo de sustancias halladas en mayor o menor medida en la ría de Vigo convierte los lodos de la zona portuaria, la más contaminada, en un cóctel difícil de digerir. Los informes del Observatorio de la Ría de Vigo, una publicación científica que hasta 2002 realizó un seguimiento de la contaminación en la zona, revelan la existencia de metales pesados, residuos procedentes de vertidos e hidrocarburos aromáticos policíclicos en distinto grado.

El estudio destaca la especial toxicidad de los metales pesados. "Al no ser elementos biodegradables, tienden a acumularse en el medioambiente asociados a la materia orgánica e inorgánica. Una de las consecuencias más graves de su persistencia es su acumulación a través de la cadena trófica", añade el Observatorio. En cuanto a los hidrocarburos aromáticos policíclicos, "acaban depositándose en el fondo, pasando a formar parte del sedimento para, posteriormente, reincorporarse lentamente a la columna de agua". Todo ello, a escasas millas de un Parque Nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de agosto de 2008.