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Reportaje:literatura

Guatemala, paraíso y horror

Dante Liano cuenta en su última novela las aventuras de tres italianos que viajan a América Central

José Andrés Rojo

Cuando Dante Liano se refiere a su nueva novela, Pequeña historia de viajes, amores e italianos (Roca), habla de carnalidad y de sensualidad, y dice que al escribirla pudo ser "irreverente y juguetón". Es la historia del viaje a América de tres italianos, de cómo deciden dirigirse a Guatemala y de las cosas que les pasan, que tienen que ver, sobre todo, con la vida. Con el amor, con la amistad, con lo imprevisible.

Dante Liano (Chimaltenango, Guatemala, 1948) volvió en 1978 a su país tras pasar unos cuantos años en Florencia haciendo un doctorado de Letras. Fue entonces cuando publicó su primer libro de cuentos y cuando empezó a trabajar en la Universidad de San Carlos. La violencia que azotaba a su país durante aquellos años, y que se incrementó al concluir la década de los setenta, lo obligó a salir de nuevo en 1981. Primero se instaló en Florencia, luego en Milán. "Allí el que era el otro era yo. Y el tratamiento que recibí de los italianos fue el mismo que dábamos nosotros en Guatemala a los indígenas", contaba en una reciente visita a Madrid. "Y esta novela trata de eso: de la relación con los diferentes".

"El nomadismo es esencial, la idea de moverse de un sitio a otro", comenta el escritor

"La primera versión de la novela tenía unas 600 páginas", explicó. Luego fue puliendo y puliendo hasta que quedaron las 222 que se han publicado ahora. "El nomadismo es esencial, la idea de ir moviéndose de un sitio a otro. En esos jóvenes italianos que salen de Calabria por pura necesidad quiero contar la extraordinaria riqueza humana de los nómadas. Su capacidad de comprender las debilidades ajenas, su visión más elástica y menos rígida de las cosas que nos pasan. La vida literalmente los arrastra. Y salvo uno de ellos, que consigue hacer algo de dinero con el cine, los otros dos sobreviven como pueden. Pero están contentos, saben disfrutar".

En esta novela pudo ser más sensual, más carnal, en eso insistió mucho Dante Liano. Y es que en obras suyas anteriores, como El hombre de Montserrat, El hijo de casa o El misterio de San Andrés, el escritor tuvo que mirar con coraje los horrores por los que ha pasado Guatemala en los últimos tiempos, rasgar sus más íntimos conflictos, penetrar en sus fantasmas, calibrar sus vergüenzas históricas.

Así que esta nueva novela fue una suerte de liberación. "Creo que mis otros libros pintaron un cuadro muy sombrío. Necesitaba hacer una suerte de pausa, embarcarme en algo que tuviera mayor vitalidad". Cualquier historia de emigración es dura. "Tienes que estar pasándolo muy mal para dejar tu tierra, y lanzarte a las penalidades de encontrar tu sitio en otro mundo".

Ese mundo distinto para Franco, Pascuale y Antonio, los tres italianos que deciden ir a Guatemala como quien va al paraíso, es el de Dante Liano: Chimaltenango, ese pueblo de montaña donde hace frío y donde los niños tienen las mejillas coloradas. Y donde viven los cakchikel, un grupo maya que constituye la segunda etnia en importancia de Guatemala.

El escritor Dante Liano, en una reciente visita a Madrid.
El escritor Dante Liano, en una reciente visita a Madrid.CRISTÓBAL MANUEL

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Sobre la firma

José Andrés Rojo
Redactor jefe de Opinión. En 1992 empezó en Babelia, estuvo después al frente de Libros, luego pasó a Cultura. Ha publicado ‘Hotel Madrid’ (FCE, 1988), ‘Vicente Rojo. Retrato de un general republicano’ (Tusquets, 2006; Premio Comillas) y la novela ‘Camino a Trinidad’ (Pre-Textos, 2017). Llevó el blog ‘El rincón del distraído’ entre 2007 y 2014.

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