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Reportaje:FÚTBOL | Copa Libertadores

El 'Maracanazo' ecuatoriano

El Liga de Quito gana la Copa Libertadores por penaltis al Fluminense

Alcides Gigghia, el autor del decisivo gol uruguayo que hizo llorar a todo Brasil en la mítica final del Mundial de 1950, dejó para la posteridad una sentencia lapidaria: "Sólo hubo tres personas capaces de silenciar Maracaná: El Papa, Frank Sinatra y yo". Ahora el legendario extremo charrúa tendrá que actualizar sus cuentas. En la madrugada del jueves, la Liga Deportiva Universitaria de Quito (LDU) levantó por primera vez en su historia el título de campeón de la Copa Libertadores ante 1.500 aficionados ecuatorianos presentes en Maracaná. Casi todos los 90.000 torcedores del Fluminense habían abandonado el estadio entre lágrimas.

El conjunto ecuatoriano, dirigido por el argentino Edgardo Bauza, había ganado el partido de ida de la final por 4-2 en Quito. En el partido de vuelta, con Maracaná luciendo galas propias de una noche histórica, apareció la pegada que el atractivo conjunto carioca entrenado por Renato Gaúcho ha exhibido a lo largo del torneo. Thiago Neves, un excelente media punta de 23 años, marcó tres goles para el Fluminense. No fueron suficientes, porque LDU se había adelantado con un gol de Bolaños: 3-1 para el Flu y a los penaltis.

La inédita final, rebosante de emotividad, tensión y grandes detalles mostró a dos equipos que históricamente no figuran en la élite sudamericana. Pero se mostraron valientes, comprometidos con un juego elaborado y con suficientes recursos ofensivos.

Los ecuatorianos juegan bajo la batuta organizadora de Damián Manso. Lástima que sus rodillas no aguanten un partido completo. También tienen a Bolaños, que vive de sus inteligentes diagonales desde la izquierda. Y sobre todo a Joffre Guerrón, un extremo de potencia devastadora y habilidad que militará en el Getafe la próxima temporada.

Intercambiaron ocasiones de gol hasta la prórroga. Llegaron los penaltis. El cuarto hombre que silenció Maracaná fue Guerrón, que marcó el último lanzamiento. El quinto fue Cevallos, el veterano portero ecuatoriano que detuvo tres penaltis brasileños y celebró el título dedicándoselo a todos los ecuatorianos dispersos por el mundo. Ayer en Maracaná se recordaba una cita del dramaturgo Nelson Rodrigues, fanático hincha del club carioca: "Yo les digo que el mejor equipo es el Fluminense. Pueden decirme que los hechos prueban lo contrario, que yo les respondo: Peor para los hechos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de julio de 2008