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Reportaje:Empresas & sectores

El turismo iza bandera amarilla

Playas llenas y cajas registradoras medio vacías. La crisis, que se va a agudizar a partir de octubre y en 2009, ha deteriorado ya ingresos y márgenes empresariales en el sector

Bikinis y sombrillas no van a faltar este verano en las playas españolas, ni tampoco aglomeraciones en los aeropuertos ante las puertas de embarque de vuelos hacia destinos vacacionales, pero las cajas registradoras de los negocios turísticos y los márgenes de las empresas del sector están inmersos este año en una drástica cura de adelgazamiento.

La crisis o desaceleración aprieta ya al turismo, pero no lo ahoga. Hoteleros y empresarios ligados a esta actividad abordan la nueva temporada estival, que es un periodo clave para los resultados del ejercicio, con relativo optimismo y desplazan al último trimestre del año y a 2009 su temor, que no ha desaparecido, a una mayor incidencia del actual frenazo económico en sus negocios.

España se juega en esta industria el 12% del PIB y el 10% del empleo

Desde 1980 ha habido tres grandes crisis y nunca ha bajado el número de turistas

La crisis inmobiliaria dispara la venta de hoteles a bajo precio a las grandes cadenas

"Las cosas están yendo en los últimos meses mejor de lo que se preveía, tras un débil inicio de año, gracias a una cierta contención de precios y al enorme esfuerzo de marketing e imaginación que ha derrochado esta industria en los últimos tiempos", explica María Umbert, directora general de Sol Meliá, "pero si siguen acortándose las estancias y cae el gasto medio por turista, en octubre pueden empezar las dificultades serias para algunas empresas". Quienes más pueden sufrir las vacas flacas, agregan en otra de las grandes cadenas hoteleras, son las empresas menos diversificadas geográficamente y en segmentos de alojamiento (sol y playa, urbano, de negocios y convenciones...).

El sector turístico, que aporta el 12% del producto interior bruto español (PIB) y el 10% del empleo, "sortea" mejor la crisis que otros sectores de la economía como el automóvil, el vestido y el calzado, y desde luego que el inmobiliario, recuerdan en el Gobierno y en las dos mayores patronales del sector. Pronostican con los últimos datos que este año va a ser parecido e incluso superior al pasado en cuanto a llegada de turistas extranjeros, en torno a 60 millones (un 1,7% más que en 2007, según Exceltur, patronal que agrupa a los 24 mayores grupos del sector), aunque peor en términos de gasto por viajero, duración de las estancias y rentabilidad.

Unas rémoras que han hecho ya cerrar las puertas, en los cinco primeros meses de 2008, a 547 empresas dedicadas al sector de la hostelería, la mayoría pequeños restaurantes, lo que supone un incremento del 30,86% en el número de disoluciones en el sector respecto a igual periodo de 2007, según un estudio sectorial de axesor (axesor.es), compañía española especializada en el suministro de información empresarial. Y que han hecho retroceder la ocupación hotelera en el primer cuatrimestre en cinco de las mayores ciudades españolas (Sevilla, Valencia, Barcelona, Madrid y Málaga), según un informe de MHU Hotel Index. También se muestran críticos los analistas de Citi respecto a NH y Sol Meliá. Es una situación más confusa que alarmante, dicen en el sector, y avalan su afirmación con un reciente estudio de CB Richard Ellis que alaba el buen momento de la hostelería en Madrid y Barcelona ("las rentas de mercado han llegado a superar los 20.000 euros anuales por habitación en zonas prime de ambas ciudades").

"En España ha habido tres grandes crisis desde 1980 y nunca ha bajado el número de turistas", señalaba hace unas semanas Ramón Estalella, secretario de la Confederación Española de Hoteleros y Alojamientos Turísticos (CEHAT). Y el presidente de esta patronal, que agrupa 1.500.000 plazas y 17.000 establecimientos, Juan Molas, señalaba el miércoles a este diario: "La evolución del negocio hotelero en los últimos meses ha sido positiva en general, a pesar de que el tiempo lluvioso y desapacible de abril y mayo en la Península no ha acompañado. Hay que destacar sobre todo el comportamiento de Canarias, el único mercado de destino en España donde es temporada alta en invierno, que ha sido mucho mejor que el que registró en 2007, y también la buena evolución de los mercados emisores de turismo europeos y sobre todo la importante recuperación de Alemania. Las reservas turísticas de los españoles han ido más despacio, pero al margen de la situación económica actual hay que señalar que en los últimos años cada temporada se cierran más tarde".

Una opinión que coincide con la expresada hace unas semanas, en unas declaraciones periodísticas, por el presidente de la Federación Española de Agencias de Viaje (Feaav), Jesús Martínez, que atribuía el retraso en las ventas domésticas a "que los clientes son más cautos por la situación económica y compran más tarde".

La oferta de regalos en especie, como televisores y cámaras digitales, o de grandes descuentos por contratación de cruceros o paquetes turísticos, como se ha hecho en los últimos meses, no es la mejor fórmula de reactivar el mercado, en opinión de Martínez, y contribuye a reducir el margen de beneficio de las compañías.

El presidente de CEHAT, por su parte, confía en que la situación económica y el traslado que mayoristas y líneas aéreas están haciendo a sus clientes españoles del fuerte incremento del precio de los carburantes desincentive las salidas hacia lugares lejanos y fomente la contratación de destinos vacacionales a corta y media distancia.

"Cuando merma el poder adquisitivo, el español reduce días y recorrido pero no renuncia a las vacaciones", señalan en el grupo Barceló. Aumenta la dificultad para la venta de destinos de largo recorrido (Caribe, Asia...), por eso se recurre a la promoción y al descuento. Un factor, sin embargo, opera en favor de la comercialización de esos largos viajes: la fuerte depreciación del dólar, y con el de las monedas de los mercados tradicionalmente vinculados a esa divisa, frente al euro.

El turismo doméstico es aún la mayor incógnita, aunque relativa, para la temporada de verano. "El turismo europeo contrata paquetes con mucha antelación", explica Molas, "por lo que casi tenemos asegurado ya un buen ejercicio con estos clientes, aunque nos preocupa de cara al año que viene la incidencia que pueda tener la fuerte devaluación de la libra esterlina respecto al euro en la contratación de plazas en el mercado británico que es fundamental para la industria española".

Los datos sobre entrada de extranjeros y pernoctaciones en hoteles, relativas al mes de mayo y difundidas hace unos días por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y por el Instituto Nacional de Estadística (INE), avalan la parte del vaso medio lleno del análisis de hoteleros y Gobierno.

En los cinco primeros meses de 2008 se ha contabilizado la entrada de 20,9 millones de turistas, lo que supone un incremento del 3,5% con respecto al año anterior, y en el mes de mayo, en concreto, 5,7 millones, un 4,2% más que en igual mes de 2007. Las pernoctaciones contabilizadas por el INE, 25 millones, crecieron un 6,6% respecto a mayo de 2007 y los precios de las mismas subieron un 1,3%. En términos interanuales, la estancia media crece, aunque sólo sea un 0,6%, y se sitúa en 3,1 pernoctaciones por viajero. El índice de ocupación fue del 52,9% de las plazas ofertadas, un 3,7% más que en mayo de 2007.

Los empresarios turísticos, hoteleros o no, están convencidos sin embargo que el gasto medio y la estancia media por turista van a caer de nuevo en los próximos meses y que se van a ver obligados a soportar un nuevo recorte de márgenes. A la mayoría no les va a ser posible repercutir en los precios de venta, que se han incrementado entre un 2% y un 5% en los hoteles, el encarecimiento del petróleo y de la energía en general, el alza de los costes alimentarios y de servicios y una inflación que se sitúa hoy en España en el 5,1%. La caída de la rentabilidad puede llegar a superar el 5% en algunas empresas, según Molas.

Dentro del negocio turístico, el sector más golpeado por la crisis económica y el encarecimiento del crudo está siendo sin duda el aéreo, tanto en líneas tradicionales como en vuelos de bajo costo. Según datos de Amadeus España, que controla el 92% de este mercado, las reservas aéreas se van a incrementar este año sólo un 2%, frente al 7% del pasado ejercicio.

Mejores perspectivas tiene el comercio electrónico de viajes, que en 2007 mantuvo la tendencia de crecimiento de años anteriores, registrando un incremento del 40% y una cifra de negocios de 5.200 millones de euros, según un informe de la consultora DBK. Sus analistas apuntan que, a pesar de la desaceleración del consumo, la venta de viajes a través de Internet seguirá mostrando "un intenso ritmo de crecimiento en los próximos años" y que en 2008 el incremento anual rondará el 30%, y en 2009, "el 20% superando los 8.000 millones de euros".

La crisis inmobiliaria y financiera también está favoreciendo la expansión de las grandes cadenas. El mercado de compraventa de activos hoteleros vive una coyuntura de fuerte aumento de la oferta y de ajuste de los precios, según un estudio realizado por la revista Hostelmarket, perteneciente al grupo Alimarket. Sol Meliá, por ejemplo, ha comprado recientemente a Altavista Hotelera, del grupo inmobiliario Habitat, el hotel Sky de Barcelona, junto a un grupo de socios por 103 millones de euros. "El mercado empezó a cambiar de signo en el segundo semestre de 2007, cuando, al tiempo que se endurecían las condiciones de financiación, un buen número de inmobiliarias necesitadas de liquidez comenzaron a poner a la venta su patrimonio hotelero, como fórmula para reducir su deuda", señala el estudio de Alimarket que recoge, entre otras operaciones recientes, la compra realizada por el grupo Barceló a la inmobiliaria Martinsa-Fadesa por 148 millones de ocho hoteles (siete en España y uno en Marruecos).

Las inversiones y los proyectos hoteleros y turísticos, aunque decrecientes, siguen siendo cuantiosos. Según un estudio de Directo Consultores sobre los planes de expansión de las cadenas en 2008, uno de cada tres grupos desea incorporar más establecimientos en propiedad este año y uno de cada dos piensa recurrir a fórmulas de alquiler y gestión para explotar nuevos hoteles. El estudio revela también, entre otros extremos, que han crecido las preferencias por incorporar hoteles de cinco estrellas y que los gestores buscan menos vacacional pero tamaños mayores.

Los empresarios de turismo, más allá de la actual coyuntura y en relación con el futuro, se muestran esperanzados con el Plan Horizonte 2020, aprobado para el sector en la pasada legislatura, que persigue que España pueda ofrecer un producto diferenciado para atraer turistas con mayor capacidad de gasto y fomentar la desestacionalización, y con las últimas medidas anunciadas por el ministro Sebastián para la renovación integral de destinos maduros de sol y playa. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de junio de 2008