Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El diálogo se rompe en el Sáhara

El Polisario rechaza al enviado de la ONU, al que acusa de favorecer a Marruecos

Un año después de haberse iniciado la negociación, auspiciada por la ONU, entre Marruecos y el Frente Polisario, está rota. No se vislumbra ningún acuerdo sobre el Sáhara Occidental ni siquiera para seguir reuniéndose. "Peter van Walsum [el enviado del secretario general de la ONU para el Sáhara] ha dado el tiro de gracia al proceso", asegura Mohamed Haddad, enlace del Frente Polisario con los cascos azules de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) y uno de sus negociadores. "En estas circunstancias no puede celebrarse una quinta ronda negociadora", en Manhasset (EE UU), asegura Haddad.

EE UU cree que un Estado saharaui independiente no es una opción realista

Tras siete años sin contactos directos, ambas delegaciones se reunieron cuatro veces desde junio de 2007 en ese suburbio de Nueva York, la última en marzo. A las sesiones asistieron Walsum y los representantes de dos países vecinos: Argelia y Mauritania. La resolución 1754 del Consejo de Seguridad propició este diálogo entre Rabat y el Polisario. Las cuatro rondas negociadoras no han dado ningún fruto. Rabat ofrece un plan de autonomía para el Sáhara, mientras que el Polisario exige un referéndum de autodeterminación entre cuyas opciones figure la independencia de ese territorio desértico, que fue colonia española hasta 1975.

"Nadie cree en las circunstancias actuales en una solución" de un conflicto que dura desde hace 33 años, según reconoció Walsum en una reciente entrevista con el diario holandés NRC Handelsblad, la única que ha concedido hasta la fecha. El enviado de Ban Ki-moon declinó hacer declaraciones a este periódico para, dijo, "no añadir leña al fuego".

La ruptura del proceso negociador no es, sin embargo, imputable a las divergencias entre ambos bandos, sino a la actitud de Walsum, según el Polisario. "Jugamos un partido en el que el árbitro pide a un equipo que se retire del campo y alienta al otro a marcar goles", sostiene Haddad. "Así no se puede seguir".

Walsum compareció hace dos meses ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, justo antes de que éste aprobase su última resolución sobre el Sáhara. Le instó a "apostar por la opción realista, según la cual la independencia no estaba al alcance del pueblo saharaui", explica Dumisani Kumalo, embajador surafricano ante Naciones Unidas en Nueva York.

Ban Ki-moon redactó a continuación un primer informe en el que recogía el punto de vista de su enviado. "Se ha llegado a un total bloqueo en el corazón del proceso", indicaba el texto al que tuvo acceso este periódico. "Tomar en consideración la realidad política" del control que ejerce Marruecos sobre el territorio "no es una concesión ni una rendición", añadía.

Los embajadores surafricano y costarricense se indignaron. Ban Ki-moon suprimió las menciones a la opinión de su enviado. "Las retiró para evitar fricciones", reconoció Walsum en la entrevista. "En buena lógica, lo considero lamentable", añadió. Es probable que acabe dimitiendo.

El embajador de España ante la ONU, Juan Antonio Yáñez, trató de consolarle. Declaró entonces a la agencia de prensa marroquí MAP: "La evaluación del enviado es tan importante como el informe del secretario general". Yáñez colaboró en la redacción de una nueva resolución en la que no hay mención alguna a los derechos humanos en el Sáhara. Aprobada por unanimidad el 30 de abril, la resolución del máximo órgano de la ONU insta a las partes a actuar "con realismo y espíritu de compromiso", una fórmula generalmente interpretada como un guiño a Marruecos. "Un Estado saharaui independiente no es una opción realista", aclaró, justo después, un portavoz del Departamento de Estado norteamericano.

La dirección del Polisario sacó de este episodio la conclusión de que Walsum "ya no está capacitado para desempeñar ningún papel mediador (...) porque se ha alineado con la posición marroquí". A su paso por Madrid Haddad dio un giro de tuerca al asegurar que el enviado de la ONU "había matado el proceso" negociador. Rabat consideró, en cambio, a través de su ministro-portavoz, Jalid Naciri, que los comentarios de Walsum forman parte de sus atribuciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de junio de 2008