Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Utrera acude a un mediador en el conflicto con los rumanos

La inmigración rumana y los vecinos de Utrera no se entienden. Literalmente. Por eso, María Dolores Pascual, responsable de Servicios Sociales del ayuntamiento utrerano, firmó ayer un acuerdo con la ONG ACCEM por el que una mediadora cultural, que habla rumano y español, servirá de enlace entre estos inmigrantes, en su mayoría gitanos, y los lugareños.

La semana pasada 600 vecinos enviaron un documento de denuncia al alcalde. Se quejaban del comportamiento de algunos rumanos: "Se pelean todo el tiempo y no respetan las normas de higiene".

El acuerdo viene a "apoyar el plan de integración que funciona desde hace dos años", recalcó Pascual. La ONG se encargará del sueldo de la mediadora, que es rumana y educadora social, como parte del plan de integración para pueblos de menos de 50.000 habitantes que subvenciona la Diputación. A Carmen, una vecina de la Paz, le gustó la idea. Y añadió: "El barrio está ahora más tranquilo y los gitanos, mucho más aseaditos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de junio de 2008