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Reportaje:

'Arrebato', 30 años después

El título emblemático del cine maldito de Iván Zulueta fue exhibido ayer en una sala X y se reedita en DVD

"Yo creía estar al borde del arrebato total, iniciando mi sendero a la gloria. Las velocidades se sumaban, restaban, multiplicaban. El caso es que me instalé en las alturas de unos apartamentos y me dediqué a poseerlo todo"... El director Iván Zulueta (San Sebastián, 1943) se convirtió en un mito casi sin querer, al desnudarse por completo, incluida piel y venas, en su película Arrebato (1979), protagonizada por Eusebio Poncela, Cecilia Roth, Will More y Marta Fernández-Muro.

Este viaje iniciático a la cinefilia y a la experimentación cinematográfica, demasiado avanzada para su tiempo, hizo que se quedara vacío. No pudo desnudarse más frente a la cámara, y salvo contadas ocasiones, desde entonces vive recluido en su casa de San Sebastián.

"Sobrevivimos a los prejuicios y a las críticas", comentó Eusebio Poncela

Casi 30 años después de que "apedrearan al reparto" en el estreno de Arrebato, según palabras de Eusebio Poncela, la película maldita sale en DVD remasterizada (Karma Films), y con extras como el cortometraje Leo es pardo, y el único documental sobre la figura del director, Iván Z, de Andrés Duque. La SGAE (Fernando VI, 4; www.sgae.es) presenta además una exposición de carteles, que recogen la prolífica producción de Zulueta para ilustrar películas de Pedro Almodóvar, José Luis Garci y Manuel Gutiérrez Aragón, entre otros.

Anoche los cines Alba -sala de programación para adultos- cambiaron los condones por el suelo y el olor a sexo rancio por las imágenes luminosas y casi autobiográficas de Zulueta, capaz de mezclar penes en erección con cigarrillos que se consumen y chutes de heroína, en un discurso tan pasional por el cine que roza la perversión. Pero ahora ya no hay piedras contra los protagonistas, sino un público entregado que espera ver la magia del maestro.

"Me cuesta mucho ver esta película, porque fue muy intenso todo lo que vivimos y experimentamos durante el rodaje. Aquella relación entre cinefilia y drogas me hizo buscarme un problema que no tenía, porque soy un actor que se convierte en el personaje, con todo lo que eso implica", recuerda Eusebio Poncela con una sonrisa triste, embarcado ahora en su nueva tarea como director de un futuro largometraje titulado Cintura salvaje.

Aquel rodaje fue un precio muy alto, para convertirse en parte de una película de culto. Encarna a José Sirgado, un director de cine que atraviesa una crisis profesional y sentimental entre su ex novia y un joven aprendiz, que le envía grabaciones a su casa que serán su perdición.

Esta historia, que no fue comprendida en los años ochenta, arranca ahora aplausos del público durante la presentación. "Personalmente me chocó mucho que la crítica no entendiera por aquel entonces esta película, porque yo creía en ella y me gustó mucho el resultado. Pero que haya resistido al paso del tiempo y que hoy se estudie en las escuelas de cine demuestra que Zulueta no se equivocaba", señalaba anoche Marta Fernández-Muro, amiga del director, que en la película interpreta el papel de confidente.

"Han pasado 30 años y no creí que viviríamos este momento. Sobrevivimos a los prejuicios de la época y a las críticas, pero también al arrebato que nos hizo sentir Zulueta por el cine", explicó Poncela, acompañado por Fernández-Muro.

Extraña y eterna

Él dice que la hizo pensando en que sería lo último que haría. Y, de momento, así ha sido. Iván Zulueta vomitó todo cuanto tenía en Arrebato.Ayer, casi 30 años más tarde, el productor, Augusto Martín Torres, y Eusebio Poncela y Marta Fernández-Muro, dos de los protagonistas de la película, que para muchos marcó el comienzo de la movida, estaban en la SGAE. Entre muchos de los carteles que hizo Zulueta (Viridiana, de Buñuel, Laberinto de pasiones, de Almodóvar...), se presentaba también el DVD de la película.Dio para mucho el coloquio, en el que estaba el presidente de la casa, José Luis Borau. Si algo quedó claro es que, pese a la maldición que pesa sobre esta cinta, de la que huyeron muchos profesionales durante su rodaje y que fue un fracaso de taquilla, es que es eterna. Arrebato sobrevive al paso del tiempo porque está por delante del tiempo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de junio de 2008

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