Zapatero pide que la cumbre de la UE debata la crisis

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero está realizando gestiones con sus homólogos europeos para que la próxima Cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la UE, prevista para los días 19 y 20 de este mes en Bruselas, debata la subida de los precios de los alimentos y del petróleo y la crisis del sistema financiero. "Vamos a intentar revisar los mecanismos e instrumentos que tiene la Unión Europea para que el ciudadano español y europeo se resienta lo mínimo posible de esta crisis", dijo Moratinos, ante la Comisión Mixta Congreso-Senado para la Unión Europea.

Moratinos mantuvo un rifirrafe con la portavoz popular, Soledad Becerril, quien interpretó que culpaba a EE UU de la crisis. "No es una crítica a EE UU, sino a un sistema financiero que no ha sabido controlar el sistema de hipotecas", le respondió.

El motivo de la comparecencia era explicar las prioridades de la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010. Uno de las principales será, según dijo, una "reformulación en profundidad de la Agenda de Lisboa", que la UE aprobó en 2000 con el objetivo de preparar a la economía europea para un entorno cada vez más globalizado y competitivo, y ahora debe adaptarse a una situación que el propio ministro calificó de "muy difícil".

No hay plan B

Moratinos se mostró optimista ante el referéndum convocado el próximo jueves en Irlanda sobre el Tratado de Lisboa y reconoció que los Gobiernos europeos no tienen "por el momento ningún plan B" para el caso de que el resultado sea negativo, como lo fue en Francia y Holanda cuando se sometió a consulta el frustrado proyecto de Constitución Europea.

Además, dijo estar dispuesto a incorporar nuevos temas a la agenda de la presidencia española de la UE, como la lucha contra el terrorismo, que le planteó la portavoz del PP, y coincidió con el representante de IU, Gaspar Llamazares, en su rechazo a la nueva directiva de trabajo de la Unión, que eleva de 40 a 65 horas semanas la duración de la jornada laboral. Tras señalar que la directiva coloca a Europa "en una posición inaceptable", expresó su confianza en que el Parlamento Europeo la modifique.

En cambio, expresó su apoyo a la directiva de retorno de inmigrantes y al pacto europeo sobre inmigración que promueve Francia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de junio de 2008.

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