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EUROCOPA 2008 | CONSUMO

Eurocopa y Juegos Olímpicos animan la venta de los televisores planos

La compra de monitores sube un 26%, mientras que cae por primera vez la venta de móviles en Europa - El fútbol en los videojuegos mueve 50 millones de euros - Las apuestas 'online' se duplicarán respecto al Mundial de 2006

La próxima Eurocopa de fútbol, con la participación de la selección española, y los Juegos Olímpicos de Pekín están causando la que parece última alegría en el consumo en tiempos de crisis.

Los televisores planos son la tabla de salvación del sector de electrónica, que está viviendo una caída de ventas en los equipos de sonido, también en los electrodomésticos, los móviles y las cámaras de fotografiar. Sólo las ventas de televisores planos crecen (el 26% en el primer trimestre). El inicio esta semana de la Eurocopa en Suiza y Austria y los Juegos de agosto auguran también un excelente segundo trimestre.

El año pasado se vendieron tres millones de televisores planos LCD y 200.000 de plasma, una cifra récord. La consultora GFK estima que en este año la venta de televisores LCD rondará los cuatro millones de unidades (3,9 millones exactamente), con un aumento cercano al 28%. Las ventas de televisores de plasma se situarán entre las 205.000 y 210.000 unidades.

"El año empezó bien, marzo fue más flojo debido a la Semana Santa y en abril hubo recuperación", asegura Ignacio López, responsable de electrónica de consumo de GFK. "Las ventas en mayo no van mal, con lo que se espera que se cierre el año en línea con las previsiones".

Una cosa es que se vendan las unidades previstas y otra que se facture lo deseado. Los aparatos planos siguen bajando de precio, especialmente en el tamaño más popular, el de las 32 pulgadas.

El consumidor quiere gastar entre 600 y 1.000 euros en la compra del televisor, pero las tiendas destacan los modelos de 40 a 47 pulgadas, con paneles de 1.080 líneas, que cuestan entre 1.500 y 2.000 euros. Demasiado para los tiempos que corren.

El televisor de gama alta y tamaño generoso es el más deseados, pero el más vendido es el de 32 pulgadas: un tercio de todo el mercado. Si bien el precio medio de este tamaño se encuentra en torno a los 800 euros, aprovechando el tirón del torneo de fútbol, las grandes cadenas comerciales ofrecen aparatos de 32 pulgadas por menos de 500 euros, incluso con el gancho de otras promociones, como vales descuento.

Este furor por el recambio del televisor no es achacable sólo al tirón de Luis Aragonés y sus futbolistas, cuenta también las aportaciones técnicas, y no sólo físicas, de las pantallas planas. La promoción de los televisores con panel de 1.080 líneas, llamados Full HD o 1080p está dando sus frutos.

La práctica totalidad de los televisores LCD de 46 y más pulgadas que se venden son de 1.080 líneas y cerca de la mitad de los LCD de 40 y 42 pulgadas también lo son. En plasma, donde la inmensa mayoría de modelos son de 42 pulgadas, las 1.080 líneas representan un tercio del total, pero aún así es muy significativo porque hace un año apenas había Full HD en LCD o plasma.

Los televisores actuales se caracterizan por tener un marco delgado y un espesor de panel por debajo de 10 centímetros, con lo que abulta menos y se puede comprar de un tamaño superior. Un televisor de 42 pulgadas tiene aproximadamente un metro de ancho y los de 46 pulgadas ocupan ahora lo que un 42 pulgadas hace dos años porque se ha reducido el marco. La mejora de la electrónica, que muestra una imagen nítida aunque la señal sea de baja calidad, es notoria en los nuevos modelos.

Los tamaños más pequeños, como el de 26 pulgadas, también tienen gran aceptación, tanto como segundo televisor como en las salas de estar pequeñas. Su precio es atractivo, ronda los 500 euros, aunque si se tiene espacio sale más a cuenta uno de 32 pulgadas, porque no cuesta ni 100 euros más. En cualquier caso, la decisión del tamaño depende del espacio.

Lo que se ha impuesto es el sintonizador de TDT integrado. Prácticamente todos los televisores planos, del tamaño que sean, lo llevan. En cambio, muy pocos modelos incluyen el sintonizador de alta definición, que permitirá ver las futuras emisiones en alta definición terrestres, por satélite o por cable, siempre que la señal sea en abierto.

En España, Consumo sancionará a los comercios que no informen sobre el apagón analógico. Vender un televisor sin TDT, sin previo aviso, será objeto de infracción por "omisión engañosa". En Francia, a partir de diciembre, no se podrá vender ninguno que no integre el sintonizador de alta definición.

Menos espacio, mayor resolución

Si se ve la televisión a un metro y medio de distancia y se quiere tener un televisor de 40 pulgadas, mejor que sea Full HD o de 1.080 líneas. En cambio, si se está acostumbrado a ver los programas a dos metros o más, con el panel HD Ready basta: no se aprecia la diferencia con ese tamaño y mucho menos con un modelo más pequeño.

La distancia óptima de visión es tres veces la altura de la pantalla en un televisor Full HD y cuatro veces la altura en un HD Ready. La paradoja es que si se tiene poco espacio y se debe ver a poca distancia es recomendable que sea Full HD. Como la señal de antena es muy pobre, la electrónica de un Full HD debe ser muy potente para que la imagen sea óptima, porque debe interpolar el doble de elementos que en un televisor HD Ready.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de junio de 2008