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Apuntes

El arzobispo carga contra la universidad laica

Agustín García-Gasco, arzobispo de Valencia, lanzó ayer duras advertencias en su carta semanal: "Cuando la mentira y la injusticia son impuestas por cualquier sistema de fuerza o demagogia, la paz está en peligro". Ese era el titular de la nota informativa emitida ayer por la agencia del arzobispado, Avan. El también cardenal titulaba su carta Defender la verdad.

La vinculación entre las críticas de García-Gasco y la decisión de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca) no es evidente, y se produciría, además, con mucha celeridad respecto al dictamen del organismo, que ha complicado extraordinariamente el camino de cuatro de las nuevas carreras de su universidad.

El arzobispo deja para el último párrafo su mención a la enseñanza superior. Y sus cargas de profundidad contra el sistema universitario laico se presentan como una contraposición, un recurso retórico habitual en sus escritos.

"Las ideologías que niegan la verdad, que relativizan los actos humanos, acaban imponiendo la tiranía de sus consignas y dejan sus pretensiones de tolerancia en palabras sin contenido, con frecuencia en contradicción con sus hechos", afirma, para añadir: "La educación católica, en la escuela y en la universidad, contribuye al bien común desarrollando el respeto a la verdad y a la auténtica tolerancia".

Unas líneas antes, García-Gasco vuelve a cargar contra el "relativismo moral", y asegura que Benedicto XVI "nos recuerda que en el ámbito educativo, el servicio de la verdad adquiere un alto significado en nuestras sociedades, en las que el materialismo introduce una cuña entre verdad y fe".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de mayo de 2008