Los grupos del tripartito se enfrentan por cómo afrontar el pleno de la consulta

EHAK no resolverá su voto hasta que sea desvelada la pregunta a refrendar

La consulta del lehendakari Ibarretxe quema cada día más a los tres partidos de su Gobierno, según se acerca la hora de la verdad, es decir, ese pleno del último viernes de junio en el que hará pronunciarse sobre ella al Parlamento vasco.

Azkarraga: fin de la "mano tendida" y a la preparar "de lleno" la consulta

Cubierto el martes con un definitivo fracaso el trámite del segundo encuentro sobre la cuestión de Ibarretxe con el presidente del Gobierno, los tres partidos del Ejecutivo vasco se expresaron ayer con registros notablemente distintos. A su vez, EHAK, que se antoja determinante para el tripartito, aprovechó la oportunidad de exigir al lehendakari que dé a conocer la pregunta o las preguntas que someterá a refrendo para poder decidir su voto.

El silencio que guardó Ibarretxe a la salida de su entrevista con Zapatero sobre sus siguientes pasos abonó esas diferentes manifestaciones de responsables de los partidos de su Gobierno. También contribuyó su propia ausencia ya que inmediatamente después del encuentro de La Moncloa, Ibarretxe inició ayer un viaje a Bruselas.

La mayor distancia la dejaron ver los dirigentes del PNV y de EA, mientras el socio menor, Ezker Batua, no entró a la cuestión del todo. El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, madrugó para tratar de marcar camino, en una entrevista radiofónica a las ocho y media de la mañana, con una llamada a los grupos del tripartito vasco a hacer un esfuerzo para "no enmarañarse con la consulta".

De lo que se trata aún, dijo, es de que las tres formaciones, unidas, mantengan en su discurso la idea de que aún hay tiempo "para superar el bloqueo". Él mismo consideró poco realista el empeño al señalar que "se hace difícil" pensar en un acuerdo que evite "recurrir al pleno del Parlamento vasco para que se pronuncie".

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Las palabras de Urkullu dejaron al aire de paso la evidencia de que en el tripartito está pendiente incluso la tarea básica de "acordar cómo administramos el tiempo de aquí a finales de junio". Su tempranero llamamiento cayó en saco roto: un poco después, el consejero de Justicia del Gobierno, y hombre fuerte de EA, Joseba Azkarraga, dijo que la fase "de mano tendida" ha terminado ya y que el Ejecutivo de Ibarretxe se apresta "de lleno" a preparar la consulta. Ahora es el momento, "de la votación en el Parlamento de la propuesta que trasladaremos a la sociedad en octubre".

Pese a los siete meses transcurridos desde la presentación de la propuesta de Ibarretxe, los partidos del Gobierno vasco dan ahora la impresión de no tener trazados ni acordados los detalles de su actuación. También es claro que la entrega entusiasta de EA a la empresa de la consulta no es tal en el partido del lehendakari. El PNV se muestra más bien arrastrado, aparentemente a su pesar, a un pleno que sus principales dirigentes y barones como el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, o el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, contemplan con mucha aprensión.

A los parlamentarios de EHAK les faltó tiempo para hacerse visibles. Ayer avanzaron un paso sobre los emplazamientos que ya venían haciendo a Ibarretxe y anunciaron que no dirán el sentido de su voto hasta que el lehendakari desvele la textualidad de la pregunta de la consulta. Si se la reserva hasta el día mismo del pleno, hasta entonces mantendrán la incógnita.

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