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Rajoy destapa su carta más provocadora

El líder del PP mete en la dirección a Gallardón, la 'bestia negra' de los 'duros' - "Si Aznar y González ganaron a la tercera, ¿por qué Rajoy no?", se pregunta

Finalmente, y como le pedían los suyos hace semanas, Mariano Rajoy ha decidido desmelenarse. A su estilo, claro. En plena batalla con los duros de su partido, y mientras dirigentes como María San Gil aseguran que estarán muy pendientes para ver a quién pone en su equipo, el líder decidió ayer provocar a los sectores del PP y medios conservadores que más le critican mentándoles a la bestia negra: "Yo cuento con Alberto Ruiz-Gallardón para la próxima dirección del partido". Como siempre, sus palabras no aclararon casi nada. Porque no se sabe en qué puesto -fuentes de la dirección hablan de una vicesecretaría- y porque el alcalde de Madrid ya está en la dirección. Rajoy ya hizo una jugada similar cuando dio el único nombre de su equipo que había marcado hasta ahora: Esteban González Pons. Dijo: "Estará sentado por ahí", como toda aclaración.

"No quiero un partido dividido en blandos y duros", dice el líder del PP

Aún le queda la secretaría general para un candidato de consenso

"Gallardón es uno de los activos más importantes aunque reciba críticas"

"¿Por qué no se va? Ha perdido dos veces", le espetó un estudiante

El líder provocó, algo poco habitual en él, de común timorato y prudente. Pero los citados no entraron al trapo. Esperanza Aguirre, la principal rival política de Gallardón -y de Rajoy-, se limitó a minimizar la noticia y a recordar que el presidente del PP ya había colocado al alcalde en maitines, la cúpula del partido, dejándola a ella fuera.

Los enemigos de Gallardón y Rajoy -en este caso coincidentes, aunque muchos dirigentes gallardonistas también dudan de la capacidad de liderazgo del presidente del partido- mantuvieron la prudencia. "¿Para qué quemarse si esto más bien parece un globo sonda? ¿Y si mañana dice que Esperanza Aguirre y Jaime Mayor también estarán en la dirección?", señalaba un diputado.

Sin embargo, la apuesta de Rajoy por Gallardón, precisamente en el momento de su mayor crisis de liderazgo, tras el órdago lanzado por María San Gil, no es ni mucho menos una anécdota. La mayoría del partido asume que el líder, muy tocado, no llegará a las elecciones de 2012. Por tanto, cualquier cosa que tenga que ver con Gallardón se interpretará como una vía abierta para la sucesión al frente del PP en los próximos años. El entorno del líder es muy gallardonista y la mayoría cree que tenía pensado colocarle en las listas del Congreso pero Aguirre se lo impidió. Gallardón anunció que dejaba la política y se distanció de Rajoy. Meses después, y frente al enemigo común -Aguirre-, ambos parecen haberse reconciliado.

Rajoy alentó todos los rumores con su declaración de amor político a Gallardón. Sobre todo porque siguió la línea del discurso del alcalde el día anterior: "Yo quiero un partido unido, no dividido entre blandos y duros, de centro reformista, capaz de dialogar incluso con aquellos con los que no está de acuerdo, que no significa renunciar a sus principios".

El presidente llegó a recordar incluso que ambos estuvieron juntos ya en 1987, cuando el partido se dividió en dos y ellos optaron por la candidatura de Antonio Hernández Mancha. Mientras, José María Aznar se quedó en la de Miguel Herrero de Miñón, que perdió. Un jovencísimo Gallardón era entonces el jefe de Rajoy como secretario general de AP.

Con Gallardón, que llega después del encumbramiento de moderados como Soraya Sáenz de Santamaría, José María Lassalle o José Luis Ayllón, Rajoy deja cada vez más clara su apuesta por un sector, mientras el otro, empujado por José María Aznar, su mentor, le exige que haga una candidatura de integración. Aún podría hacerlo si coloca en la secretaría general a un personaje de consenso -tipo Ana Mato-.

Pero de momento, Rajoy ha decidido mojarse con Gallardón. ¿Va a ser el secretario general?, le preguntó una estudiante de ICADE, la universidad privada en manos de los jesuitas a la que Rajoy acudió para promocionar su candidatura. "Es uno de los activos más importantes que tiene este partido. Ha mostrado su disposición a darme su apoyo y a participar en aquello que yo le pida, y yo tengo muy en cuenta lo que me ha dicho, lo cual no significa que la respuesta a la pregunta sea sí, sino que tengo que hablar con él, pero desde luego yo cuento con él para la próxima dirección del partido", respondió.

El alcalde de Madrid contestó por la tarde. Dijo que no había ninguna concreción de tareas, que en cualquier caso será algo compatible con la alcaldía, que habla con Rajoy todos los días, y agradeció al líder sus palabras. "Seré uno más" del equipo, sentenció, informa Daniel Verdú. Su entorno, esta vez, tras la última decepción, no quiere lanzar las campanas al vuelo.

El líder del PP ha decidido, aconsejado por personas que con toda probabilidad estarán en su equipo, como Jorge Moragas y Esteban González Pons, tomar la iniciativa. El primero de los actos importantes que tiene previstos era el de ayer con estudiantes. El viernes hará otro con alcaldes y el domingo con Nuevas Generaciones.

El equipo de Rajoy le preparó una universidad tranquila, muy pepera. Y el aspecto de los jóvenes hacía pensar que sería un encuentro cómodo. Pero fue todo lo contrario. Las preguntas, algunas durísimas, iban directas a la yugular, mostrando así cuál es el ambiente que se vive entre los votantes. "¿Por qué no se comporta como un caballero y se marcha? El hecho es que ya ha perdido dos veces", le dijo uno. "Dice que su apoyo es sólido. ¿Por qué no convoca primarias? ¿No será porque su apoyo no es tan sólido?", otro. "Lo que dice ahora es lo mismo que hace unos meses, y perdió. ¿Por qué va a ganar en 2012 con el mismo discurso?", otro más.

Rajoy tragó saliva y, como suele hacer cuando los que preguntan no son periodistas -ya le sucedió en Tengo una pregunta para usted- entró a todo y trató de convencer. "¿Por qué no me voy? Porque me lo pide la gente. Aznar y González también perdieron dos veces. En 1993 algunos medios quisieron echar a Aznar. Si Aznar y González ganaron a la tercera, ¿por qué Rajoy, que lo va a hacer, no va a ganar a la tercera?". Le aplaudieron, pero las preguntas más críticas, sobre todo la mención a María San Gil, recibieron mucho más entusiasmo.

Juan Costa se piensa su candidatura

En los pasillos peperos del Congreso sólo se hablaba ayer de dos cosas: la apuesta de Rajoy por Gallardón y la posibilidad de que Juan Costa encabece una candidatura alternativa. El ex ministro de Ciencia, mano derecha de Rodrigo Rato -con quien mantiene una estrecha amistad- volvió a la política desde Ernst&Young para ayudar a Rajoy, que lo nombró coordinador del programa electoral. Sin embargo, el diputado castellonense se ha distanciado mucho del líder después de haber estado en su equipo de confianza -llegó a participar en varios maitines-.

Costa sonó como portavoz parlamentario, y Rajoy apostó por Soraya Sáenz de Santamaría. El líder le llamó para ofrecerle la secretaría general del grupo, el número dos de la portavoz. Pero él declinó la oferta. El problema, el mismo que están trasladando otros dirigentes como Manuel Pizarro, no parece ser tanto de puestos como de trato, porque Rajoy no ha hablado apenas con él.

Fuentes parlamentarias y personas que han hablado con Costa aseguran que varios diputados y dirigentes regionales intermedios le han tentado con la posibilidad de que encabece una candidatura alternativa. Es algo que ya sucedió hace tres semanas, casi al mismo tiempo en que otro grupo trataba de convencer también a Eduardo Zaplana, y Costa rechazó la oferta. Sin embargo, la ofensiva para convencerle se recrudece, aunque él, de momento, sólo duda. Costa podría tener apoyos en su tierra, Castellón, aunque el barón valenciano, Francisco Camps, ha apostado por Rajoy. Sin embargo, el ex ministro, del sector moderado, tendría más problemas para convencer a miembros del sector duro, aunque si Rato se lo pide, los aguirristaspodrían seguirle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de mayo de 2008

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