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Reportaje:

La Nueva Vía, en 'vía muerta'

El grupo de jóvenes dirigentes que aupó a Zapatero ha quedado alejado del poder

Los que conquistaron las playas de Normandía no desfilaron luego por París. Casi todos los jóvenes dirigentes socialistas que ayudaron a José Luís Rodríguez Zapatero a ganar hace ocho años el 35º Congreso del PSOE han quedado fuera de la primera línea de la batalla política en el inicio de su segunda legislatura como presidente del Gobierno.

Se hicieron llamar Nueva Vía y formaban un equipo de diputados de a pie que dio la sorpresa al hacerse con el partido por sólo nueve votos frente a José Bono, Rosa Díez y Matilde Fernández.

Cinco de ellos serán elegidos esta semana presidentes de comisión del Congreso. Uno más, Jordi Sevilla, rechazó la oferta. Del grupo sólo José Blanco, secretario de Organización del PSOE, sigue en el equipo de Zapatero. En el Consejo de Ministros no queda ninguno.

López Aguilar rechaza la "imagen del Zapatero que deja a sus amigos"

Juan Fernando López Aguilar presidirá la Comisión de Administraciones Públicas; Jesús Caldera, la de Discapacidad; José Andrés Torres Mora, la de Educación; Álvaro Cuesta, Justicia y Antonio Cuevas, Industria.

A Jordi Sevilla le ofrecieron insistentemente la Presidencia de la Comisión de Defensa. Lo intentaron la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y el portavoz del Grupo socialista, José Antonio Alonso, pero él prefirió mantener su negativa y ser diputado raso.

Varios de ellos no ocultan su desilusión. El cargo de presidente de comisión en el Congreso tiene un perfil muy institucional, alejado de la acción parlamentaria. Es un cargo al que se suelen destinar ex ministros en retirada para evitar confrontaciones sobre su gestión y compensarles con complementos al sueldo de diputado, coche oficial y secretaría, entre otras cosas.

Los seis citados tienen trayectorias distintas. Por eso, José Andrés Torres Mora, jefe de Gabinete de Zapatero en su etapa en la oposición, diputado y ahora presidente de la Comisión de Educación, resta importancia a la coincidencia. Considera que la presidencia es un "lugar prestigioso institucionalmente", y añade que en su caso supone un ascenso, ya que hasta ahora era vicepresidente de comisión.

En ese grupo hay dos que ya fueron presidentes de comisión en la anterior legislatura -Cuesta y Cuevas- y otros tres que han sido ministros: Caldera, Sevilla y López Aguilar. Este último, en poco más de un año, ha sido ministro de Justicia, el candidato más votado en las autonómicas Canarias, líder de la oposición en las islas, diputado, y uno de los nombres en las quinielas de ministrables.

"Éste es un trabajo en equipo y una carrera de fondo, y en cada momento se pueden recibir distintos encargos", asegura López Aguilar, rechazando la "falsa imagen del malvado Zapatero que deja en el camino a sus amigos". El ex ministro asegura que se siente "en ascenso" y explica que tiene las tareas relevantes de ser secretario general de los socialistas canarios y delegado en el Consejo de Europa.

Caldera es un caso peculiar. Era el más activo de Nueva Vía, su gestión como ministro de Trabajo fue la más citada en positivo por Zapatero y ahora, de forma sorprendente, ha salido del Gobierno con el encargo de crear un laboratorio de ideas, tarea que compatibilizará con la Presidencia de una comisión.

El ex ministro considera tan vital su nueva función que no se siente "amortizado ni fuera del equipo de Zapatero", porque además seguirá en la dirección del partido: él, junto a Torres Mora y López Aguilar, estará en la Ejecutiva del PSOE al menos hasta el congreso de junio.

Caldera asegura que lo importante es "desarrollar un proyecto que se inició con Nueva Vía", pero admite que se ha producido "una renovación por capas, para dar paso a una nueva generación, en una nueva etapa".

Otro de los miembros del grupo Nueva Vía relaciona su destino con un proceso psicológico que afecta a todos los líderes, y que consiste en "borrar las huellas", es decir, renovar el equipo que le ayudó. Mientras, otro más muestra su profundo malestar porque "la política de personal de Zapatero es muy desalentadora".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de abril de 2008