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Baja la incidencia de la huelga de médicos en el quinto día

Los más de 4.000 médicos de familia y pediatras de los centros de salud empezaron ayer una nueva semana de huelga -a la que están convocados hoy, el jueves y el viernes-, el quinto día de paros completos, con un seguimiento ligeramente inferior al de hace 15 días.

Un 77% de los médicos convocados secundaron el paro según la Federación de Médicos y Técnicos Superiores (Femyts), mientras la Consejería de Sanidad rebajó esa cifra a cerca del 20%. Hace dos semanas, estas cifras fueron del 85% y el 25%, respectivamente. Como entonces, la diferencia se debe básicamente a que la Femyts incluye entre quienes han seguido el paro a todos los que se han visto obligados a trabajar por los servicios mínimos. Éstos afectan a prácticamente la mitad de los trabajadores, ya que Sanidad hizo trabajar a un facultativo en los equipos de uno a tres médicos y a dos en los que cuentan con cuatro o más.

La incidencia de la huelga en el Servicio de Urgencias Médicas de Madrid (Summa) fue inapreciable, ya que, por sus características, los servicios mínimos entre sus trabajadores son del 100%.

La presidenta del Área de Atención Primaria de Femyts, Ana Giménez, dijo que los datos de seguimiento de ayer fueron "muy similares" y con "menos diferencia" entre la mañana y la tarde que en otras ocasiones. Asimismo, Giménez aseguró que no ha mantenido nuevas conversaciones con Sanidad y avanzó que los paros convocados siguen su curso.

La Femyts aboga por medidas que eviten la huida masiva de médicos a la sanidad privada y comunidades autónomas limítrofes, una reorganización profunda de pediatría, mejoras para el Summa 112 y el Servicio de Asistencia Rural (SAR) y flexibilización de las jornadas que permitan conciliar la vida laboral y personal. En los centros de salud como el de la avenida de Daroca, el paro transcurrió con pocos pacientes y grandes colas para recolocar las consultas en las agendas. Los que necesitaban ver al médico, tuvieron que soportar largas esperas. "Mi madre está con la tensión por las nubes", explicó Elizabeth, una joven dominicana. "Mira cómo está y llevamos esperando desde las 10 de la mañana", se quejó al mediodía mientras sostenía el brazo de la mujer, visiblemente indispuesta.

Por otra parte, los trabajadores del centro de especialidades Pontones (Arganzuela) se concentraron ayer, por séptimo día consecutivo, frente al equipamiento para denunciar la privatización parcial del centro decidida por Sanidad. Caridad García, diputada de IU, acudió en apoyo de los concentrados, unos 60, para mostrar su rechazo a una privatización que "se ha realizado con nocturnidad y alevosía".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de abril de 2008