Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Desfalco en el Guggenheim

"Cómo te lo vas a imaginar"

El fraude confesado por Cearsolo causa desolación en la plantilla del museo

La plantilla del Museo Guggenheim Bilbao, con todo su equipo directivo al frente, fue convocada a una reunión urgente a las 9.30 de ayer. El director general, Juan Ignacio Vidarte, les comunicó entonces la situación creada por la confesión de su hasta ayer director de Administración y Finanzas, Roberto Cearsolo, de que se había apropiado de casi medio millón de euros. La que dirigía es una de las seis áreas de la cúpula del museo. La noticia causó desolación a los reunidos. Muchos llevaban trabajando con Cearsolo desde la inauguración de la pinacoteca en 1997.

Dos horas y media más tarde, Vidarte comparecía en una rueda de prensa urgente, arropado por sus cinco directores generales, para informar de la demanda judicial contra su ex colaborador y su despido. Vidarte pidió disculpas por la traición de una persona en la que había depositado su confianza. Mientras, la consejera de Cultura, Miren Azkarate, se encargaba de explicar personalmente las circunstancias del caso a responsables de los medios de comunicación.

Vidarte pidió disculpas por la traición de un cargo de su confianza

La mayoría de los empleados asistieron a la rueda de prensa cariacontecidos. "Cómo te vas a imaginar algo así", se lamentaba uno de ellos. Cearsolo cobraba en la actualidad un salario de 69.000 euros anuales brutos.

Sus compañeros no encuentran explicación para el caso. El comportamiento de Cearsolo, casado y con dos hijos pequeños, no despertó la menor duda de su integridad. Su afición más conocida es la práctica del ciclismo. Empleados del museo recordaban ayer que lo único llamativo en su persona era su coche "de gama alta". Tras 10 años manipulando las cuentas, el ex director de Finanzas dice en su confesión, entregada por su abogado el pasado 11 de abril, que "no podía aguantar más" y se compromete a devolver lo robado.

Cearsolo (Elgoibar, 1960), es licenciado en Económicas por Deusto. Antes de incoporarse en 1992 al Guggenheim, cuando aún era un proyecto, trabajó como asesor fiscal en una empresa de Eibar y fue director gerente de una consultora donostiarra. En noviembre de 2006, fue ponente en Madrid en una conferencia europea de museos en que alabó la gestión de la pinacoteca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de abril de 2008