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El PAI de Torre La Sal cambia al aparecer un poblado íbero

El Ayuntamiento de Cabanes ha aprobado la modificación del PAI Torre La Sal, tras la aparición de restos arqueológicos que pertenecen a una ciudad íbera, datada entre los siglos I y II antes de Cristo. El hallazgo ha obligado a que varias decenas de miles de metros cuadrados -del total de 1,2 millones de metros cuadrados que ocupa el PAI- bajo los que se han hallado los restos sean protegidos, por lo que la edificabilidad que se preveía para esta zona ha sido trasladada a otra, a propuesta del grupo Marina d'Or, adjudicatario de este desarrollo urbanístico.

Tal como recordó el concejal de Esquerra Unida en el Ayuntamiento de Cabanes, Carles Mulet, además de la ciudad ibérica, en la zona también apareció una necrópolis islámica de los siglos XI y XII, así como restos de neolíticos y romanos, por lo que considera que se debe proteger la "práctica totalidad del PAI, creando un parque cultural de primer orden". Mulet explicó que, según se desprende del propio informe de Marina d'Or, en los alrededores de la torre de vigilancia medieval que da nombre a la partida de Torre La Sal se extiende una ancha trama urbana de cerca de 10 hectáreas. En ella han aparecido varias estructuras de viviendas de hace más de 2.000 años, trazados urbanos, dos importantes viales, así como dos hornos que demuestran la importancia industrial de la ciudad.

La propuesta de adecuación del PAI previsto para la protección de la ciudad íbera reordena todas las edificaciones diseñadas en las zonas de más hallazgos, que serán desplazadas a otros emplazamientos. En cualquier caso, Marina d'Or ha informado de que esta protección "no precisa reducir el número de viviendas previstas para integrarlo adecuadamente en el futuro entorno urbano", tal como indicó en un comunicado.

Según la propia empresa, con la aprobación del PAI, en diciembre de 2005, ya se dibujó un área de vigilancia y se programó una investigación arqueológica desarrollada por los arqueólogos de la Fundación Marina d'Or dirigidos por Enric Flors, bajo supervisión de la Consejería de Cultura y asesoramiento técnico de la Universitat de València. Durante 2007 se realizaron las excavaciones precisas para delimitar el perímetro exacto del poblado y proponer su entorno definitivo de protección, que ha quedado delimitado en unos 60.000 metros cuadrados, de los cuales 40.000 están dentro del PAI y el resto en zona marítima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de abril de 2008