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El nuevo Gobierno

Sebastián se pone a las órdenes de Solbes

El ministro de Industria agradece al vicepresidente entrar en su equipo - El ex responsable de la Policía y la Guardia Civil será secretario de Estado de Turismo

El nuevo ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, tuvo ayer muy presente aquello de que lo que mal empieza, mal acaba. Por eso quiso, ante todo, comenzar bien. Arropado por el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, y por la nueva ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, el ex director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno asumió explícitamente el papel de fiel colaborador y subordinado de Solbes, con el que ha mantenido serias discrepancias en el pasado desde la oficina que era considerada por el entorno del vicepresidente como un ministerio bis.

En un breve discurso, pronunciado en una sala ministerial abarrotada de empresarios -estuvieron, entre otros, los presidentes de las compañías energéticas-, Sebastián colocó dos frases claramente destinadas a limar posibles asperezas con Solbes. Para empezar, expresó gratitud "al presidente y al vicepresidente por dejarme formar parte de su equipo económico". Y para que no hubiera duda explicó que trabajará en equipo "por supuesto, bajo la coordinación del vicepresidente económico y el resto del equipo económico" del Gobierno.

El ministerio de Sebastián gana peso con tres secretarías de Estado

Las frases eran oportunas. En el acto de ayer había mucha expectación. Casi morbo. Apenas unas horas antes, desde Washington, Pedro Solbes había respondido con un rotundo e inusual "el vicepresidente soy yo" a una pregunta sobre el futuro papel de Sebastián en el Gobierno y su peso específico en el nuevo Ejecutivo de Zapatero, cuyo organigrama contribuyó a desarrollar de forma importante.

Muchos de los asistentes al acto de ayer de relevo de Joan Clos como titular de Industria conocían -más o menos directamente- los roces protagonizados por Sebastián y Solbes en el pasado. Temas como el nombramiento del gobernador del Banco de España, los impuestos del alcohol y el tabaco, la expansión del gasto público o el papel de grandes empresas como Sacyr en maniobras bancarias (BBVA), enfrentaron a Solbes y Sebastián que funcionaban como los dos contrapoderes económicos de Zapatero, uno desde el ministerio de Economía y el otro, más cerca físicamente, desde la oficina económica de Moncloa.

Ayer, con la madrina de Sebastián -emocionada- en primera fila y los grandes empresarios haciendo cola para felicitar al nuevo ministro no era día de recordar pulsos pasados. Y eso que aparentemente, Sebastián ha ganado unos cuantos al construir la estructura de su departamento. Industria no pierde peso. Al contrario, lo gana.

El departamento contará con tres secretarios de Estado (el cargo más relevante tras el de ministro) en lugar de dos: serán Turismo, Comercio -hasta ahora unidas- y Telecomunicaciones y Sociedad de la Información. Industria será, de hecho, el ministerio con más Secretarías de Estado después de Exteriores, que cuenta con cuatro. Un hecho que da la razón a quienes advierten en el nuevo ministro uno de los puntales del nuevo Ejecutivo.

En un momento económico que, según Sebastián "no es el mejor de los últimos años, pese a no ser muy malo", el flamante ministro desgranó sus objetivos: mejora de competitividad y de las exportaciones; fortalecimiento del tejido industrial; especial atención al sector turístico "de calidad"; desarrollo de la sociedad de la información y aseguramiento de la calidad y la seguridad del suministro energético.

El turismo, primer sector económico del país, será un objetivo prioritario. El nuevo secretario de Estado del área será Joan Mesquida, hasta ahora el hombre que controlaba la seguridad del país como director general de la Policía y de la Guardia Civil, el primero en mandar los dos cuerpos policiales del Estado. Un puesto que abandona después de algunos roces con sus superiores, disconformes con el control que ejercía de los cuerpos, especialmente en materia antiterrorista, y con su afán mediático, según distintas fuentes.

Joan Mesquida, como consejero de Economía del Gobierno balear entre 1999 y 2003, gestionó la polémica "ecotasa" en las islas aún sin estar a favor de su aplicación en aquel momento. Bien relacionado con los hoteleros, será el primer balear con mando en el sector turístico. Un hecho destacado ayer en Baleares, informa Andreu Manresa.

Energía, una de las áreas que puede ocupar buena parte de la tarea ministerial en los próximos meses (los movimientos en torno a Iberdrola son continuos) permanecerá como secretaría general dentro del organigrama que ha diseñado Sebastián.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de abril de 2008