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Elecciones en Italia

Veltroni moviliza el deseo de cambio

El líder del centro-izquierda ofrece un gran pacto social en el cierre de campaña

"Basta de pasado, basta de odio. El otoño de Italia debe acabar el domingo. Es posible construir la primavera de una Italia moderna y justa. El riesgo no es peligro, sino oportunidad. El país es sabio. Se puede hacer". Así cerró anoche, en la plaza del Pueblo de Roma, Walter Veltroni, líder del Partido Democrático (PD), su larguísimo viaje por las 110 provincias italianas que concluye con las elecciones de mañana y el lunes.

Con un discurso de casi hora y media, contenido y optimista, ante decenas de miles de personas, Veltroni llamó a la "unidad nacional", prometió trabajar por los desfavorecidos, y propuso un gran pacto social "para volver a crecer y luchar contra la pobreza". El líder del centro-izquierda descartó toda hipótesis de gobernar en coalición con el Pueblo de la Libertad de Silvio Berlusconi, apeló al voto útil de la izquierda radical, llamó a los abstencionistas a comprometerse y reclamó el apoyo de los centristas que están "hartos de odio y confrontación".

Una marea tricolor acompañó a Veltroni en su último mitin de campaña. Estudiantes, inmigrantes, trabajadores de Alitalia, jubilados... se reunieron ante un escenario inmenso, digno de un grupo de rock. Cientos de militates y simpatizantes organizaron la cita, hubo música jazz antes de los discursos, y las pantallas gigantes emitieron mensajes de apoyo de distintos líderes de la izquierda, entre ellos el primer ministro británico, Gordon Brown; la presidenta chilena, Michelle Bachelet, y el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. "Veltroni es el líder moderno y europeísta que necesita Italia", dijo Zapatero a través del vídeo entre los vítores de la gente. "Italia es fundamental en el proyecto europeísta de solidaridad, desarrollo sostenible y derechos sociales y libertades individuales", añadió.

"La Italia fantástica que trabaja, que piensa, que se cansa, que cree y que quiere cambiar" merece una política nueva, dijo el ex alcalde de Roma. Esa "gente maravillosa" que ha conocido durante los 20.000 kilómetros recorridos en el veltrobús, con una sola multa de aparcamiento. Los pensionistas que pasan dificultades, los tres millones de "precarios explotados" que no llegan a fin de mes; las mujeres que no encuentran forma de incorporarse al trabajo; los niños que esperan un futuro mejor. "Nuestra prioridad será el crecimiento y la lucha contra la pobreza, que amenaza a millones de italianos", señaló.

Atacó, sin nombrarlo, a Berlusconi, y dijo que acabaría la campaña haciendo "lo que más le molesta: no responder a sus ataques". Cuando el público pitaba, los hizo callar y afirmó: "Somos la parte cívica de la política italiana. Si los otros presentan programas, los leemos y no los rompemos". "Gobernar no es una cruz, ni un sacrificio", añadió en referencia a su adversario, "es el máximo honor que un italiano pueda recibir. Hay que utilizar la energía, la fuerza y la determinación para cambiar el país, no para gobernarlo simplemente".

El momento de más entusiasmo llegó con sus palabras contra la mafia. Veltroni rindió homenaje a los jueces Borsellino y Falcone, asesinados por la Cosa Nostra siciliana, y criticó a Berlusconi con dureza por haber llamado héroe a Vittorio Mangano, un célebre criminal condenado tres veces a cadena perpetua por delitos mafiosos.

Tras recordar a Aldo Moro, en los 30 años de su secuestro y asesinato, Veltroni pidió respeto a la democracia y a las instituciones. "Se puede salir de un tiempo duro y difícil", dijo, superar estos últimos 15 años de bloqueo. "Mientras nosotros hablábamos de estalinismo, los demás crecían", señaló.

Para hacerlo, el líder del PD simplificará la vida política, reducirá la burocracia y los costes de la administración, formará un Gobierno de 12 ministros y reformará el sistema bicameral para que sólo haya una cámara legislativa: "La democracia no es una asamblea permanente, es decisión y acción. Un país no puede tener 120.000 leyes y reglamentos. Cancelaremos 5.000 leyes este mismo año".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de abril de 2008