La inmigración hace crecer más del 90% la demografía de Barcelona

Barcelona es, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadísticas, la segunda ciudad española en la que más inmigrantes extracomunitarios han llegado en los últimos años, después de Madrid. En 2006, había 201.712 inmigrantes, en 1996 sólo 18.452; ello supone que el 90% del crecimiento demográfico ha progresado gracias a la inmigración.

La llegada masiva de inmigrantes en la última década plantea el reto de su integración, que depende, en parte, de su inserción residencial. Para encontrar medidas, el Ministerio de Educación ha encargado al Centro de Política de Suelo y Valoraciones (CPSV), de la Universidad Politécnica de Cataluña, un estudio que determine los hábitos residenciales de los inmigrantes a su llegada. El proyecto se centra en las siete principales áreas metropolitanas españolas, que absorben el 40% de los tres millones de personas de este colectivo.

El análisis del CPSV, basado en datos estadísticos y entrevistas, revela que la trayectoria residencial de los inmigrantes suele ser ascendente: la mayoría empieza compartiendo piso o una cama, por unos precios exorbitantes, y acaba alquilando o comprando un piso. Agustín Frizzera, investigador del proyecto, recuerda los abusos que sufren algunos a su llegada en Barcelona: "Un entrevistado explicó que alquiló un balcón por 180 euros. Le parecía mejor que dormir en la calle". El estudio destaca que la trayectoria de los inmigrantes y la localización de sus hogares están influidas por variables como el origen o el hecho de estar solo o con familia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 05 de abril de 2008.

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