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El PNV asegura que si no hay acuerdo con Zapatero habrá "confrontación"

Condiciona el apoyo a la investidura a que acepte sentarse con Ibarretxe

El PNV endureció aparentemente ayer las posiciones previas a la negociación que iniciará la próxima semana con el PSOE sobre su posible apoyo a la investidura de Rodríguez Zapatero, para lo que reclama la apertura de una vía de diálogo con Ibarretxe sobre el "contencioso vasco". En el caso de que no se alcance ese acuerdo preliminar, el PNV adoptaría una "estrategia alternativa" con "un cierto nivel de confrontación política con el Gobierno y el Estado", según indicó su portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka.

No obstante, precisó que dicha confrontación se llevaría a cabo dentro de los límites de "la lealtad entre instituciones" y "la interlocución necesaria".

Erkoreka anuncia una "estrategia alternativa" de no abrirse el diálogo

Las condiciones del PNV para facilitar la investidura, según señaló Erkoreka en una entrevista a ETB, siguen pasando porque Zapatero se muestre "dispuesto" a reunirse con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, para "sentar las bases de la normalización política".

El problema radica en el alcance que se pretenda dar a ese diálogo entre ambos. Zapatero y el PSOE ya han advertido que es factible hablar sobre una revisión del autogobierno dentro del marco constitucional, pero que difícilmente cabe abordar el reconocimiento de la autodeterminación que se esconde tras el "derecho de decisión", y menos con los plazos sumarios establecidos por Ibarretxe en su "hoja de ruta". Ésta fija para junio la petición al Parlamento vasco para realizar una consulta popular, haya o no un acuerdo político previo.

"Si no hay un mínimo compromiso con el diálogo y para solucionar el contencioso vasco", insistió Erkoreka, "difícilmente podríamos apoyarle". No obstante, el portavoz peneuvista evitó poner condiciones y contenidos previos a ese diálogo, en sintonía con el presidente de su partido, Iñigo Urkullu. Sobre todo tras los desastrosos resultados electorales del 9-M, Urkullu se ha esforzado en desactivar los aspectos más comprometidos del proyecto de Ibarretxe, pero sin desautorizarle en ningún momento.

Erkoreka dijo haberse quedado con una sensación "agridulce" tras su reunión del martescon José Blanco para negociar la composición de las Mesas de las Cámaras, ya que no logró arrancar ningún compromiso. Pero indicó que si Zapatero acepta sentarse con Ibarretxe para "encauzar el problema vasco", el PNV podría incluso apoyar su investidura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de marzo de 2008