Un juzgado anula la licencia de obra de la subestación de Patraix

La batalla vecinal por el traslado de la subestación eléctrica de Patraix se apuntó ayer un nuevo tanto judicial. Una sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 cuestiona la actuación del Ayuntamiento de Valencia, que permitió la apertura de la instalación en una zona rodeada de viviendas. El fallo anula la licencia de obras concedida a Iberdrola en junio de 2005 para que construyera la subestación.

La juez destaca que el Ayuntamiento de Valencia, gobernado por el PP, debió aplicar "el principio de precaución y cautela que debe regir las decisiones de las administraciones" con el fin de proteger a los ciudadanos frente a actividades que suponen un riesgo potencial. En este caso, la explosión sufrida por la subestación en mayo de 2007 y la decisión municipal de cerrarla ante la alarma de los vecinos demuestran, en opinión de la juez, que la ubicación no era la adecuada para esta instalación eléctrica. Además, la licencia de obra se concedió antes de decidir el permiso de funcionamiento de la actividad y si ésta era inocua o no, lo que abunda en la consideración de que "no se valoró la ubicación" de la estación. El hecho de que el plan general de 1988 permitiera colocar la planta en ese solar no impedía al Ayuntamiento desechar esa posibilidad en favor de una parcela más conveniente y alejada de viviendas.

Los vecinos afectados anunciaron que pedirán la demolición de la infraestructura en cuanto la sentencia sea firme. No será en un plazo breve, porque Iberdrola recurrirá el fallo. El Ayuntamiento no se pronunció ayer sobre la decisión judicial. Los planes para un traslado de la subestación no han avanzado desde que en octubre pasado el Consistorio reservara el suelo junto al Cementerio General.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 27 de marzo de 2008.

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