Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un país invisible para las agencias

En España, el proceso para adoptar es competencia autonómica. Tras conseguir el certificado de idoneidad de la comunidad, las familias tienen que contactar con una de las agencias españolas acreditadas por la región y por el país donde se quiere adoptar. Estas agencias se llaman Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (ECAI) y son las encargadas de tramitar el proceso, que puede llegar a tardar unos 18 meses. Después de comprobar la documentación, son los gobiernos de los países los que asignan un menor a los padres adoptantes. Una autoridad judicial es la que da el visto bueno con el consentimiento de los padres biológicos o los parientes más cercanos del niño.

Ésta es la fórmula idónea y la más utilizada. Pero también existe lo que se denomina adopción por libre, es decir, los padres reciben el certificado de idoneidad de la comunidad autónoma y tramitan la adopción directamente con el país, sin la colaboración de las ECAI.

Este último método ha producido irregularidades en más de una ocasión. Etiopía, por ejemplo, suspendió en abril de 2005 las adopciones por libre con España tras detectar algunos casos sospechosos. Lo mismo hizo Rusia en 2006.

En Guinea Bissau no existen ECAI, así que las adopciones que se hayan hecho hasta ahora han seguido la fórmula de la adopción por libre. Tampoco hay acuerdos ni protocolos de adopción internacional. La fiabilidad de los procesos de adopción en este país fue puesta ya en duda por los cónsules francés y portugués que informaron negativamente al Gobierno español.

Las supuestas anomalías en los procesos de adopción en algunos países han hecho que éstas se suspendan temporalmente. La República de Congo, por ejemplo, ha suspendido todas las adopciones internacionales tras el escándalo provocado por el presunto intento de secuestro de 103 menores en Chad por la ONG francesa El Arca de Zoé a finales del año pasado. Las autoridades congoleñas anunciaron además que investigarían la situación de los menores congoleños adoptados en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de marzo de 2008