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La aseguradora AIG sufre pérdidas históricas por la crisis hipotecaria

La crisis financiera pasó factura al gigante asegurador AIG, que registró unas pérdidas en el cuarto trimestre del año pasado que ascendieron a 5.290 millones de dólares (3.480 millones de euros). El motivo, la provisión de 11.120 millones por la pérdida de valor de contratos que dan cobertura a hipotecas. Sus títulos cayeron ayer un 7,5% y arrastraron al resto de Wall Street, que se acabó dejando un 2,5%.

Se trata de las mayores pérdidas registradas por AIG desde su fundación en 1919, lo que provocó que el beneficio neto de la entidad para el conjunto de 2007 cayera un 56%, y se situara en los 6.200 millones. Sus ejecutivos no descartan que la situación pueda empeorar durante el primer trimestre, lo que elevará las cargas anunciadas hasta la fecha, que ascienden a un total de 11.470 millones.

Este revés que sufrió el mayor grupo asegurador del mundo hizo mella en el parqué neoyorquino, donde volvieron a dominar los miedos por el estado de las entidades financieras a las que dan cobertura. Además de la fuerte caída del Dow Jones, también el Nasdaq se dejó el 2,6% por el lastre el fabricante de ordenadores Dell.

El grupo tecnológico cerró el cuarto trimestre con una caída del 6% en el beneficio, a pesar del alza en los ingresos. Wall Street esperaba una mejora d elas ventas al llevar sus ordenadores a las estanterías de grandes centros comerciales, como Wal Mart. Para el conjunto de 2007, Dell registró un aumento de las ganancias del 14%.

Entretanto, el inversor Wilburg Ross salía ayer al rescate de la quinta mayor aseguradora de bonos de EE UU, Assured Guaranty, en la que inyectó cerca de 1.000 millones de dólares. El anuncio supuso un varapalo para sus rivales MBIA y Ambac Financial, líderes del sector, que no terminan de encontrar la financiación necesaria para poder responder a sus obligaciones de pago.

Wilburg Ross se veía como uno de los posibles inversores en estas dos entidades, junto a Warren Buffett. El magnate dejó claro que su propósito no es poner capital para tapar agujeros. Y por eso eligió Assured Guaranty frente a MBIA y Ambac, porque, según explica, su situación es más estable al no haber dado cobertura a bonos vinculados a deuda de alto riesgo.

La tensión a la que está sometido el sector financiero y los pobres resultados de Dell eclipsaron el buen dato que llegó ayer del lado del gasto de las familias, que repuntó un 0,4% en enero. El consumo se muestra, de momento, más resistente a la crisis hipotecaria y al alza del petróleo de lo que se pensaba. Pero la inflación sigue elevada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de marzo de 2008