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Interior difunde la foto del terrorista sospechoso del crimen de Capbreton

La Guardia Civil incluye cinco nuevas imágenes en su lista de más buscados

El sospechoso número uno es Aitzol Iriondo Yarza. Pero no hay pruebas. Los investigadores del asesinato en Capbreton (Francia) de los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno, perpetrado el 1 de diciembre, están casi seguros de que Iriondo era el hombre que los mató a sangre fría y por la espalda. Sin embargo, ni las pruebas de ADN ni las declaraciones de los testigos han permitido confirmar la sospecha. La Guardia Civil acaba de incorporar su foto a la lista de los etarras más buscados, junto a otros cuatro terroristas de imagen casi ignota hasta ahora. Uno de ellos es Jurdan Martitegi, autor de los últimos atentados en Vizcaya y Guipúzcoa, incluido, posiblemente, el ataque trampa contra la Ertzaintza del sábado pasado.

Iriondo, a punto de cumplir 31 años y mano derecha del jefe de los comandos, Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, no ha sido ni reconocido ni identificado plenamente en Capbreton. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que el huido (dos etarras fueron detenidos tras una alocada escapada) era un jefe de ETA, ya que tomó la decisión de matar en suelo francés y, además, la organización le dio cobertura plena mientras dejó a los otros dos asesinos a su suerte. Y como él es uno de los lugartenientes de Txeroki (el otro es Francisco Javier López Peña, Thiery, y es más escurridizo), los investigadores dieron por hecho que se trataba de Iriondo.

El rastro de este terrorista fue seguido especialmente tras encontrarse un pelo suyo en el coche bomba que no llegó a explotar el 10 de septiembre de 2007 frente a un edificio del Ministerio de Defensa en Logroño. El ADN de Francia y éste de la capital riojana no coinciden plenamente, pero no por ello se descarta su presencia en Capbreton.

La otra foto es la de Jurdan Martitegi Lizaso, de 27 años, considerado junto a Arkaitz Goikoetxea Basabe los responsables de los últimos atentados en la provincia de Vizcaya. Martitegi es el etarra de casi dos metros que colocó la bomba en el juzgado de paz de Sestao en diciembre pasado. También se le considera uno de los dos autores del atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Durango (agosto pasado) y de un total de 10 atentados, es decir, todos los perpetrados en Vizcaya y Guipúzcoa durante 2007.

La página web de la Guardia Civil (guardiacivil.org/buscados)también incluye desde ayer las imágenes de Agurne Salterain Albisua, nacida en Elorrio (Vizcaya) en 1980, y su supuesta pareja, Oroitz Aldekoa Otalora Iturriagaetxeberria, de 28 años, que pusieron pies en polvorosa tras la detención de Gorka Lupiañez, en diciembre último.

Lupiañez fue considerado entonces el responsable del comando Vizcaya, pero al conocerse su vinculación con Iriondo se le encuadró en el aparato logístico militar de la banda. Es por ello que a Aldekoa y a Salterain se les considera ahora también encuadrados en dicho aparato logístico de la banda.

La quinta foto nueva es la de Eider Uruburu Zabaleta, bilbaína de 30 años, una mujer de la que se sabía poco más que había sido condenada a un año de cárcel por corear consignas en favor de ETA. El hecho de que se le haya colocado entre los 23 etarras más buscados por la Guardia Civil (con Txeroki o el propio Iriondo) indica que su papel dentro de la organización, bien dentro de sus aparatos o como integrante de un comando, ha crecido.

La Guardia Civil baraja ahora renovar los carteles sobre etarras que lucen en aeropuertos, estaciones y otros lugares públicos para incluir a los nuevos cinco buscados. Incluso para que esos nuevos carteles sean difundidos en Francia, donde se supone escondidos a todos. "Hay alerta antiterrorista y si la difusión de las fotos sirve para alejarlos o para detenerlos, hay que intentarlo", aseguraron ayer fuentes del instituto armado. Con ellos ETA está sosteniendo su actual campaña criminal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de febrero de 2008