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ELECCIONES 2008 | Campaña electoral

Zapatero sale a la ofensiva

El PSOE plantea una campaña dramática para combatir la alta abstención en la izquierda

Ya no hay tiempo de rectificar, ni de elucubrar, y ni siquiera de buscar respuestas al porqué el PSOE llega al punto de salida de la campaña con el aliento del PP en el cogote. Todos los esfuerzos se concentrarán en tirar hacia arriba la participación y saltar la raya del 71% de participación. "El resultado del 9 de marzo lo marcará el electorado del PSOE", señalan los estrategas socialistas. Si el cuerpo electoral se queda en el 70%, la victoria caerá del lado del PP, siempre que sean ciertos los cálculos del comité de campaña. El colchón de seguridad sólo será sólido, según estos mismos interlocutores, si el listón de la participación sube hasta el 75%. Hace cuatro años el PSOE ganó las elecciones con casi 11 millones de votos, con un 75,7% de participación. Cuatro años antes, los socialistas perdieron los comicios y el PP obtuvo mayoría absoluta, con una participación del 68,7%.

Ante esta situación y a pesar de que todas las encuestas dicen que el PSOE va por delante, la zozobra se mantendrá hasta el último momento porque una decena de escaños cayeron del lado socialista hace cuatro años por un millar de votos en muchos casos.

Y ante esta situación y cuando todo depende de la participación, la campaña de Zapatero será a la ofensiva, sin pararse en sutilezas ni juegos florentinos. Dramática y con tensión, como Zapatero reconoció al periodista Iñaki Gabilondo. Y no se arrepiente de lo que dijo.

Desde las doce de la noche de ayer y durante dos semanas, el candidato a la presidencia del Gobierno por el PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, luchará por mover la abstención anclada en la izquierda. El candidato socialista quiere captar el mayor número de apoyos posibles de dos sectores: mayores de 65 años y nuevos votantes. En estas elecciones acudirán por primera vez a las urnas 1.700.000 jóvenes.

A mayores y nuevos votantes se dirigen los cuidadísimos vídeos, con la firma de la directora Isabel Coixet, que ayer presentó el coordinador de la campaña, José Blanco, que también reveló el lema de campaña: "Vota con todas tus fuerzas".

Hasta el gesto de Zapatero, serio y con el mentón apretado, de los nuevos carteles electorales, sobre fondo negro, denota la tensión y, en efecto, la dramatización que el PSOE quiere imbuir a esta campaña. A las doce de la noche, en el Palacio Municipal de Congresos del Campo de las Naciones de Madrid, Zapatero no engañó a nadie. Sus mensajes son claros. El 9 de marzo se decide "entre el diálogo y la convivencia o el ordeno y mando; entre la tolerancia con el diferente y la intolerancia". En estas elecciones se decide "entre maneras de vivir y convivir".

Esta parte del discurso de Zapatero apela directamente a la ética, los valores y los principios, aunque no olvidará, como hizo anoche, salpimentar sus intervenciones con las reformas que ha introducido en este país durante su cuatrienio. Su mensaje, que envolverá con la máxima pasión de la que sea capaz, se repitió anoche, calentado por el líder madrileño, Tomás Gómez, y con gotas de mesura de la ministra de Educación y número tres por Madrid, Mercedes Cabrera.

La arenga sonará durante todos estos días, en los que Zapatero recorrerá 13.500 kilómetros que le llevarán a quince provincias, con un coste de campaña de más de 12 millones de euros. No hay previsto ningún cambio de estrategia, sino repetir y remachar que con Rajoy "hay peligro de fractura social". También de hablar de su perfil político: "antiguo, obsoleto y autoritario", como se lee en la guía de campaña socialista. El líder de la derecha "ha crispado, ha obstaculizado", y sus posiciones políticas están impregnadas de "radicalización reaccionaria". Zapatero también irá más atrás, a los años de gobierno del PP, como un ingrediente más para reavivar la memoria de la izquierda. En aras de la credibilidad de su proyecto, el PSOE ha introducido una innovación al evaluar el coste de su programa electoral: 22.200 millones de euros. La memoria se basa en un escenario macroeconómico del 3% de crecimiento y un volumen medio de ingresos no financieros de 187.000 millones de euros. Los costes adicionales recogidos en el programa representan en torno al 0,4% del PIB y absorberán alrededor del 55% del superávit no financiero que se genere y que será de 10.000 millones anuales (40.000 millones en total), informa Miguel Ángel Noceda.

"No es suficiente con desear que ganemos. Hace falta ir a votar". Esta frase que anoche casi gritó Zapatero no es de relleno. A la pregunta de quien va a ganar, las encuestas reflejan una respuesta mayoritaria: el PSOE. Esa certidumbre preocupa a los socialistas porque puede ser un factor más de abstención de su público, en la creencia de que la victoria será de Zapatero, aunque sin su voto.

Las claves del PSOE

- Rodríguez Zapatero protagonizará actos en 15 provincias. Andalucía y Cataluña habrán sido las más visitadas,

en el intento de movilizar la persistente abstención que se detecta en esas comunidades.

- El candidato apelará a la necesidad

de conseguir "una mayoría amplia" para continuar la política de reformas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de febrero de 2008

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