Aplazada hasta septiembre la restricción de agua en el área metropolitana

Barcelona cortará el suministro de 1 a 3 días por semana si hay emergencia

Quedará agua para vacaciones. Las restricciones domésticas, previstas para junio, no empezarán a aplicarse hasta septiembre, anunció ayer la Agencia Catalana del Agua (ACA), siempre que se mantenga la falta de lluvias significativas. No valen, por tanto, las gotas caídas estos días y que apenas han servido para regar los bosques.

Los embalses catalanes cruzarán la línea roja el próximo abril
El Ayuntamiento de Barcelona dice que los cortes deben durar al menos 24 horas
La falta de lluvias ha disparado el riesgo de incendios forestales

Pese a la prórroga, que la ACA atribuye a una serie de medidas que aún no han entrado en funcionamiento, la sequía sigue mermando el volumen de los embalses. Las reservas se situaron ayer en el 23,15% de su capacidad, manteniendo la evolución decreciente de los últimos 18 meses. Las cuencas internas de Cataluña, cristalizadas en el sistema Ter-Llobregat (ATLL), son el vertiente más agotado: mantiene el 22,69% de sus reservas.

De seguir así, los embalses catalanes cruzarán la línea roja el próximo abril. La cuenca del ATLL, que nutre de agua a más de cinco millones de habitantes -incluidas el área metropolitana de Barcelona y Girona, además de otros 450 municipios-, entrará en situación de emergencia a las puertas de la primavera, de acuerdo con estimaciones del director de la ACA, Manuel Hernández. El umbral de la emergencia está fijado en el 20% de la capacidad de un sistema y, según apuntó el consejero de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, no implica cortes de agua en las casas. Aunque, con el decreto de la sequía en la mano, no queda tan claro.

Cortes por emergencia

La nueva situación limitaría el papel de la ACA a reducir la dotación de agua para cada municipio. A ellos competería, en función de su propio criterio, gestionar la cantidad de agua proporcionada por la Agencia y decidir si aplicar restricciones domésticas o no. Tales medidas están recogidas en los planes de contingencia, obligatorios para los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes. Baltasar afirmó que "la mayoría no han previsto medidas tan duras", lo cual significa que algunas localidades tal vez vean restringido el suministro antes del verano.

El plan del consistorio barcelonés defiende la conveniencia de realizar cortes de agua mediante "el cierre de la red de distribución" que durarían "un mínimo de 24 horas seguidas". Estos cortes podrían producirse de uno a tres días por semana, en función de la disponibilidad de agua, y "preferentemente", se realizarían los mismos días de la semana para cada cliente. Fuentes del Ayuntamiento comentaron que este plan responde a una situación crítica que "aún está lejos de producirse" y atribuyeron el documento a Aguas de Barcelona (Agbar). No obstante, todos los sellos y membretes son del servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, cuya responsable es Imma Mayol (ICV). El texto sostiene que el corte por edificios no sería asumible con los recursos de Aguas de Barcelona.

La falta de lluvias ha disparado el riesgo de incendios forestales, alertó el secretario general de Interior, Joan Boada. La sequía, apuntó Boada, ha motivado la incorporación de 120 personas al cuerpo de bomberos para "realizar medidas preventivas en los bosques". La ACA, por su parte, pretende combatirla con el aporte de 11,84 hectómetros cúbicos para saciar una demanda que Baltasar estimó en unos 24 hectómetros cúbicos mensuales. En esta contribución, que ha permitido desplazar los cortes de agua hasta septiembre, está ya incluido el apoyo de los barcos cargados de agua dulce, provenientes de Carboneras, Tarragona y Marsella. Los buques, que podrían llegar una vez concluidas las obras del puerto (previstas para finales de abril), ya están precontratados por Agbar -falta formalizar el contrato- y cargarán 2,6 hectómetros cúbicos al mes. En relación con el consumo apuntado por Baltasar, suponen poco más de tres días de agua. El resto de medidas del ACA consisten en 23 obras encargadas de emergencia, de las que sólo una -la recuperación de un pozo en Gavà- está operativa. El resto, que deben aportar el grueso de 7,83 hectómetros cúbicos, no entrará en funcionamiento hasta junio. Pese a todo, Baltasar aseguró que "llegarán a tiempo para no aplicar las restricciones".

El consejero anunció que tras la campaña electoral, que ha empezado esta madrugada, la ACA prevé llevar a cabo nuevas campañas de sensibilización para fomentar el ahorro ciudadano de agua.

Baltasar aprovechó ayer para replicar al Colegio de Ingenieros, defensor del trasvase del Ródano. "No habrá trasvases, ni del Ródano ni de ninguna parte", dijo el consejero, rechazando también la interconexión de cuencas. También criticó a la Diputación de Girona por haber pedido el caudal ecológico del Ter y el corte de suministro de este río a Barcelona y su área de influencia. "No es el momento de plantear estas cosas ni de hablar de agravios históricos, sino de ser solidarios", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 21 de febrero de 2008.