Necrológica:
Perfil
Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Steve Fossett, un apasionado aventurero de la navegación

Una pequeña aventura rutinaria fue la definitiva. Steve Fossett, de 63 años, desapareció el pasado 3 de septiembre en el desierto de Nevada, al oeste de Estados Unidos. Después de batir más de 100 récords en sus aventuras en globo, sobre aviones ultraligeros e incluso como nadador, un juez del Condado de Cook, en Illinois, estableció el pasado viernes que Fossett está oficialmente muerto.

Una pequeña aventura rutinaria fue la definitiva. Steve Fossett, de 63 años, desapareció el pasado 3 de septiembre en el desierto de Nevada, al oeste de Estados Unidos. Después de batir más de 100 récords en sus aventuras en globo, sobre aviones ultraligeros e incluso como nadador, un juez del Condado de Cook, en Illinois, estableció el pasado viernes que Fossett está oficialmente muerto.

El aventurero millonario de Chicago partió aquel día de septiembre de la pista de su rancho de Nevada, a bordo de un avión monomotor. Quería inspeccionar varios lagos secos para una prueba de récord de velocidad en suelo. Se le buscó hasta el 9 de octubre con aviones, satélites y localizadores GPS. Pero no se encontró nada de él ni del avión.

Su esposa, Peggy Fossett, solicitó en noviembre la declaración de su marido como oficialmente fallecido. No quería esperar los preceptivos siete años que la legislación de EE UU contempla para declarar a un desaparecido como oficialmente muerto. Los abogados de la mujer aseguran que la herencia de Fossett es "muy vasta, llega hasta las ocho cifras".

Steve Fossett consiguió su fortuna como operador financiero, pero la fama llegó de la mano de su afición al riesgo. En 2002 consiguió dar la vuelta al mundo en globo, en solitario, en un récord de 13 meses. Sin embargo, en 2005 falló al intentarlo con su amigo, el magnate británico Richard Branson, propietario de Virgin Records, con quien abandonó el globo cerca de Hawai.

Ese año no terminaría mal para Fossett, pues consiguió dar la vuelta al mundo sin repostar en un avión ultraligero, el Virgin Atlantic GlobalFlyer, de su amigo Branson. En febrero del año siguiente, batió el récord con 76 horas y 45 minutos. Además, en 2004 se hizo con el récord de la vuelta al mundo a vela sin escalas a bordo del catamarán Cheyenne.

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