Reportaje:

A Conergy se le atraganta el silicio

La alemana compró Albasolar y construye una planta fotovoltaica en La Mancha de 20 MW

E l éxito se le ha atragantado a Conergy. Nació en un garaje de Hamburgo y en apenas 12 años ha logrado establecerse en 22 países, dar trabajo a más de 2.700 empleados y cerrar 2007 con una facturación superior a los 712 millones de euros.

Pese a la brillantez de estos resultados y a la buena marcha de la compañía, especializada en la fabricación e instalación de tejados y plantas fotovoltaicas (también promueve parques eólicos), los inversores le han dado la espalda desde otoño del año pasado. La acción cotizaba en máximos, 68,72 euros.

Fue entonces cuando su fundador y presidente, Hans-Martin Rüter, anunció que el espectacular incremento de la demanda de placas fotovoltaicas en el mundo y la escasez de silicio impedían a la compañía alcanzar los resultados previstos. No podían facturar los 1.000 millones anunciados a principios de año. En realidad, registró unas pérdidas de 194 millones, frente a los 8 de beneficio en el año anterior.

Después de Alemania, España ocupa el segundo lugar por ventas de Conergy y es el cuarto país del mundo en potencia fotovoltaica instalada

El castigo entonces supuso una pérdida de más del 50% en su cotización. Pero este correctivo se ha multiplicado esta semana al caer hasta los 12,25 euros en una corriente bajista que ha contagiado a todas las fotovoltaicas europeas cotizadas. Martin Rüter y todo su equipo han abandonado la dirección de la compañía.

Mientras la matriz atraviesa momentos delicados, que requerirán una inyección de capital de 250 millones de euros para salir del trance (la mitad serán aportados por los actuales accionistas), su filial española va viento en popa, asegura Alberto Medrado, director de Conergy para el sur de Europa y norte de África. Medrano relativiza la crisis de "crecimiento" de Conergy. Conoce bien el sector. Trabajó varios años en BP Solar España -primer fabricante europeo de placas solares-, Atersa y dirigía la española Albasolar cuando fue adquirida por Conergy en 2000 para introducirse en el mercado español.

Conergy España despidió 2007 con una facturación de 250 millones de euros, 35 megavatios de placas fotovoltaicas instaladas y 180 empleados, que serán 250 al finalizar 2008. Con estas referencias, Medrano pone de relieve la importancia de la filial española dentro del grupo y la atención que se le presta a su mercado. España ocupa el segundo puesto en ventas después de Alemania y es el cuarto país del mundo en potencia fotovoltaica instalada, un mérito que no todos los expertos se ufanan en exhibir.

Porque tanto Medrano como los que han impulsado desde tiempo atrás el aprovechamiento energético del sol rechazan que los parques o huertas fotovoltaicos se conviertan en un producto financiero y que los grandes capitales procedentes de la especulación del ladrillo aterricen en el sector con anuncios de que "van a construir la planta fotovoltaica más grande del mundo".

Conergy se desarrolló en Alemania impulsada por el Gobierno de coalición de los verdes, que favorecía la instalación de tejados solares individuales, mediante una prima a la energía generada cuyo valor disminuye con el tiempo.

España siguió esa misma política con un decreto que prima entre 0,41 y 0,44 euros el kilovatio/hora producido durante 25 años hasta los primeros 1.200 megavatios instalados. El que instale el megavatio 1.201 se acogerá a otro modelo retributivo menos generoso. Por eso hay una carrera desbocada -con crecimientos anuales del 500%- entre los promotores.

Conergy no se ha resistido a remar en esta corriente. A través de las filiales Conergy (fabricante en instalador fotovoltaico), SunTechnics (planificación y diseño a medida) y Epuron (grandes plantas fotovoltaicas, termosolares, parques eólicos y bioenergía) desarrolla el negocio de energías renovables en todo el mundo y España, donde se ha hecho con un 15% del mercado. En octubre pasado inauguró en Daganzo (Madrid) su primera planta de módulos fotovoltaicos en la Península.

Minimizar el impacto

Epuron ha montado parques fotovoltaicos en Murcia y en este momento instala en la finca El Calaverón, entre Villarrobledo y El Provencio (La Mancha), el mayor parque fotovoltaico solar del mundo sobre módulos de dos ejes. Con una potencia instalada de 20 MW, ocupa 90 hectáreas (como 90 campos de fútbol) y producirá energía para 11.000 familias, los habitantes que suman entre los dos municipios.

Conergy ha montado una fábrica en Francfort del Oder para placas fotovoltaicas extremadamente finas y muy adaptables, tanto al entorno ambiental como a los edificios consolidados, una condición imprescindible para su instalación en algunos países como Francia. Algunas muestras de este tipo de adaptación son las cubiertas que ha instalado en el colegio alemán de Barcelona, uno de los primeros edificios del mundo en dotarse de refrigeración por energía solar, y el tejado del mercado del Carmel, también en Barcelona.

Planta fotovoltaica desarrollada por Conergy en Wiesenbach, Alemania, completamente adaptada a su entorno.
Planta fotovoltaica desarrollada por Conergy en Wiesenbach, Alemania, completamente adaptada a su entorno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de febrero de 2008.

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