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La política de inmigración de los populares

El PP seleccionará a los inmigrantes en función de su nivel de adaptación

Un "visado por puntos" evaluará el conocimiento sobre España de los extranjeros

El PP dio ayer un nuevo giro a sus anuncios de endurecimiento de la política de inmigración. Si gobierna, seleccionará a los extranjeros que quieran trabajar en España en función de su "capacidad de adaptación". Los populares no aclaran qué países prefieren, pero de las condiciones que prometen establecer queda claro que darán prioridad a países latinoamericanos frente a los magrebíes, dos de las tres grandes fuentes de extranjeros que llegan a España. La otra, la de los rumanos y polacos, no puede ser limitada porque son ciudadanos de la UE.

Los populares quieren vetar el velo, pero lo permitirían en Ceuta y Melilla

Si gana las elecciones, el PP cambiará por completo la política de visados y contingente, que consideran fracasada, para establecer dos formas de llegar a España legalmente. Una, a través de las contrataciones en origen. Para ello crearán una agencia nacional que, en colaboración con la empresa privada, irá a buscar a los extranjeros necesarios. Por otro, el Estado sacará cada año a concurso un cierto número de visados asociados a permiso de residencia y trabajo. Y es aquí donde se hará un "visado por puntos", con los siguientes criterios, según fuentes del PP: 1. Conocimiento de la lengua española. 2. Capacitación profesional. 3. Conocimiento del sistema legal español. 4. Conocimiento de la cultura española.

"Queremos priorizar a unos inmigrantes sobre otros. Darles más facilidad a los inmigrantes que tienen mayor capacidad de integración", explicó ayer Juan Costa, coordinador del programa electoral. Con estos criterios, los inmigrantes latinoamericanos, católicos e hispanoparlantes, tendrían clara preferencia a la hora de obtener los papeles frente a los magrebíes, musulmanes y de lengua árabe. En la legislación actual, ninguna nacionalidad tiene prioridad a la hora de conceder permisos de residencia y trabajo.

Costa también detalló otro asunto que preocupa mucho entre los inmigrantes magrebíes y musulmanes en general: la prohibición del uso del velo islámico en los colegios. "Estableceremos un principio por el que no se podrá usar el velo en las aulas porque es un elemento de discriminación e incluso sumisión de la mujer. El Gobierno no podrá imponer a los colegios que escolaricen a una niña con velo islámico. Sin embargo, los centros pueden aceptarlo en función de la realidad local. Estoy pensando en Ceuta y Melilla. Los colegios deciden, pero como principio general no se debe permitir".

En una extensísima rueda de prensa, poco habitual en el PP, Costa se empeñó en hacer pedagogía para exponer un programa del que es el principal responsable. Su conocimiento de los temas quedó demostrado en respuestas detalladas, que dieron origen a debates cruzados con los periodistas como éstos:

-Señor Costa, en Francia prohibieron todos los símbolos religiosos en las escuelas. No puede haber velo, pero tampoco crucifijos. ¿Van a prohibir ustedes también los símbolos católicos?

-No queremos restringir el uso del velo porque sea un símbolo religioso. Respetamos todas las creencias religiosas. Nosotros sólo hablamos de símbolos que puedan significar un elemento de discriminación o sumisión de la mujer.

-Señor Costa, soy corresponsal holandés. Mis periódicos me preguntan una cosa que no puedo responder aunque llevo 20 años en España. ¿Cuáles son las costumbres españolas? Dígame tres, a ver si aprendo algo.

-Veo que compartimos el gusto por el humor. Nos referimos a los usos y prácticas habituales. Que los niños y niñas estén integrados en las mismas aulas es una costumbre española.

-¿Van a prohibir entonces los colegios católicos en los que se divide a los niños por sexos? ¿Van a prohibir que las monjas usen hábito en la universidad?

-Veo que el ingenio está muy extendido por aquí. No creo que esos sean asuntos que estén en debate en este momento en la sociedad.

El PP no llevará el trasvase del Ebro en el programa, a pesar de que figura en su documento para las andaluzas, que se celebran también el 9-M. "El programa nacional lleva los principios generales, luego los autonómicos llevan más detalle", se justificó. Tampoco habrá una línea sobre el matrimonio gay ni sobre el aborto. Además, el PP plantea que cualquier partido que logre el 40% o 45% de los votos en un ayuntamiento gobierne automáticamente.

Pizarro: "No robar"

El PP sufre a la hora de explicar qué son esas "costumbres españolas" que deberán respetar los inmigrantes. Si Mariano Rajoy sólo pudo decir ante Iñaki Gabilondo que costumbres no españolas son la ablación de clítoris o la poligamia, ambas prohibidas por las leyes españolas, su número dos en la lista de Madrid, Manuel Pizarro, sentenció ayer que costumbre española es "no robar" [49.000 de los 67.000 presos actuales son españoles]. Pizarro admitió que su compañero Miguel Arias Cañete pudo "no tener una tarde afortunada" cuando dijo que los camareros inmigrantes no son "como los de antes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de febrero de 2008

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