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Metro cerrará este verano la línea circular para sustituir la catenaria

Las obras en el tramo más transitado de la red costarán 25 millones de euros

Metro de Madrid tiene previsto cambiar este año la catenaria (el sistema que proporciona el fluido eléctrico a los trenes) de la línea 6 de Metro -la más transitada de la red, con cerca de 180 millones de viajeros al año-, para sustituir la actual por otra denominada rígida. Para ello invertirá 25 millones de euros, según explicó el gerente de Metro, Ildefonso de Miguel, el pasado viernes en la Comisión de Transportes de la Asamblea. El responsable del suburbano agregó que se hará "entre 2008 y 2009".

Al Consorcio de Transportes no le queda más remedio que cerrar temporalmente el servicio en la línea circular, aunque sólo sea por tramos, según admiten fuentes de la Consejería de Transportes. Y eso pese a que el consejero Manuel Lamela restó importancia al cierre el pasado sábado, en su primer acto público tras sus vacaciones en plena crisis del Severo Ochoa. "Estamos estudiando procedimientos y plazos, pero si es necesaria una suspensión se hará durante el verano", afirmó el consejero.

Lamela sugería que existe alguna posibilidad de que la línea no tenga que ser cerrada, probablemente para no desatar la alarma de los miles de usuarios que usan a diario la circular. Pero las fuentes consultadas en su consejería sostienen que es casi imposible sustituir la catenaria a lo largo de los 23 kilómetros de la línea circular sin cortar el servicio. Y ello porque la única alternativa es hacerlo por la noche y el escaso margen de tiempo que permanece entonces cerrado el metro (entre la una y media y las seis de la mañana) impide llevar a cabo los trabajos. En esas escasas cuatro horas y media habría que instalar un andamio, proceder a retirar la catenaria anterior, colocar la nueva y quitar el andamio. Y así cada noche, tramo a tramo, antes de reanudar cada madrugada el paso de los trenes, reconoció una portavoz de la consejería.

Además, existe el precedente de la línea 7, que cerró durante mes y medio el verano de 2006 para la misma operación, la sustitución de la catenaria por una rígida. Entonces se trataba de 10 estaciones. Pero la línea 6 cuenta con casi el triple de paradas (27 estaciones) y sus instalaciones superan los 30 años, por lo que el plazo para sustituir su catenaria puede llegar a ser incluso mayor que el que necesitó la línea 7 hace año y medio.

Otro detalle que complica la situación para los pasajeros es que, desde hace unos años, la capital no se queda desierta durante los meses de julio y agosto, por lo que cualquier tipo de corte, aunque sea parcial, en una línea tan transitada puede complicar el transporte en metro. Y más en la circular, que es el punto de conexión entre 11 líneas de metro. Las únicas que no están conectadas directamente a ella son Metrosur y los tranvías que llevan a Boadilla del Monte, Aravaca y los barrios del norte.

El gerente de Metro justificó el viernes el cambio de la catenaria en que la rígida "es un invento excepcional para la fiabilidad de las líneas". Es el sistema que se viene utilizando en la ampliación del metro y entre sus ventajas están el bajo coste de su mantenimiento, el aumento de la seguridad y que permite una velocidad mayor, de hasta 110 kilómetros la hora.

De Miguel agregó que el cambio de la catenaria forma parte del plan de choque que la anterior consejera, Elvira Rodríguez, anunció el 21 de enero del año pasado para la línea 6, tras las incidencias que sufrió la circular entre diciembre de 2006 y enero de 2007, cuando se registraba una incidencia cada tres días.

Este plan, que consistía en medidas de mejora de la línea 6, como situar 16 empujadores en los andenes para que los usuarios se repartieran mejor y accedieran más rápido a los coches y en la compra de nuevos trenes -algunos de los que circulan todavía tienen más de 30 años-, llega con un año de retraso y no estará completo hasta al menos 2011. Será entonces cuando culmine la entrega de los 24 trenes con los que se va a sustituir toda la flota que da servicio a la línea. En este tiempo se han cambiado algunos trenes de la circular, pero gracias a que había un excedente del modelo 7.000.

En el segundo semestre de este año llegará la primera remesa de los nuevos trenes 9.000 para la línea 6, en los que se ha desembolsado un importe de 40,5 millones de euros, según el gerente de Metro.

Este anuncio lo concretó el sábado el consejero de Transportes en su visita a las nuevas cocheras del suburbano, pues aseguró que se incorporarán en esas fechas seis nuevos trenes. También están previstas otras medidas, con un coste de 27 millones de euros, que incluyen renovar escaleras, mejorar las máquinas expendedoras de billetes, sustituir ventiladores o construir una subestación eléctrica.

Sin embargo, la portavoz de IU en la Asamblea regional, Inés Sabanés, reprocha que ninguna de estas medidas va a solucionar los problemas de la línea 6. Sostiene que la única fórmula es construir una nueva circular más alejada del centro y recuerda que ésa fue precisamente la solución expuesta por el Gobierno regional de Esperanza Aguirre en la legislatura pasada.

"Otra circular descargaría el tráfico de viajeros de la 6, especialmente en el tramo más utilizado del metro, entre las estaciones de Legazpi y O'Donnell" afirmó. Según el gerente de Metro, en este tramo de la línea 6 circulan cada día 22.500 pasajeros a la hora.

"El diagnóstico y los problemas de la línea 6 se saben desde hace mucho", agregó Sabanés. "Pero la falta de inversiones en la circular se ha producido porque se ha trasvasado la prioridad a la ampliación de la red". El proyecto al que se refiere la portavoz de IU lo anunció a finales de mayo de 2005 la ex consejera de Transportes María Dolores de Cospedal, que había diseñado una "línea cremallera" de 25,3 kilómetros exterior a la actual línea 6 y que también conectaba con las 10 líneas del centro. El proyecto estaba tan avanzado que anunció su coste, 1.871 millones de euros, y un plazo de ejecución de tres años. Calculaba entonces la consejera que podría estar en servicio en 2010.

Pero llegó la campaña electoral y entre las líneas proyectadas por el PP no figuraba una "M-40" del metro. Entre otras cosas porque la ampliación de la red discurre sobre todo en superficie. Mientras, la línea 6 sigue atestada, sin visos de solución a corto plazo. Una crisis más en el currículo del consejero Lamela.

La circular, la más utilizada

- La línea 6, conocida popularmente como circular, tiene 23 kilómetros y 27 estaciones.

- Con 180 millones de viajeros al año, es la más utilizada de toda la red.

- El arco sureste de la línea, entre las estaciones de Legazpi y O'Donnell en el sentido contrario a las agujas del reloj (denominado vía 1), es el tramo más transitado de toda la red de Metro, con 22.500 viajeros a la hora.

- Entre diciembre de 2006 y enero de 2007 se produjeron múltiples incidencias en esta línea -una cada tres días-, que llevaron al Gobierno regional a acusar a los trabajadores de sabotaje. Hasta la fecha no se ha probado la relación entre las perturbaciones del servicio y los actos vandálicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de febrero de 2008

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