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Crítica:CÁMARA OCULTA

Lucio el anarquista

"No había más cojones que asaltar bancos, que son los grandes ladrones", dice Lucio Urtubia, el albañil anarquista que propuso falsificar dólares en Cuba para desestabilizar la moneda americana, que preparó secuestros, colaboró en fugas carcelarias, simpatizó con grupos revolucionarios, soportó órdenes internacionales de búsqueda y captura, estafó en cifras millonarias al First National Bank (Citibank) mediante la falsificación masiva de cheques de viaje, para luego invertir ese dinero en causas que él consideraba nobles, ganándose por ello el epíteto de bandido bueno.

"Lucio es un Quijote que no luchó contra molinos de viento, sino contra gigantes de verdad", opina Albert Boadella, acusado en 1977 de injuriar al Ejército por el contenido de la obra La Torna que representaba con Els Joglars, y en cuya espectacular fuga de la cárcel le ayudó Lucio.

Lucio no luchó contra molinos de viento sino contra gigantes de verdad

Sobre este sorprendente personaje, ahora con 77 años y retirado en París, los cineastas vascos Aitor Arregui y José María Goenaga han realizado un magnífico documental, que se ha estrenado discretamente en un cine del madrileño barrio de Manoteras. De tapadillo, sin publicidad ni promoción, incluso sin críticas, Lucio corre el riesgo de pasar inadvertido. Tiene, eso sí, una nominación a los Premios Goya, y el domingo veremos si los académicos lo han apreciado en lo que vale, aunque en honor a la verdad, tiene Lucio fuertes competidores: la película sobre el productor Elías Querejeta de Fernando Méndez-Leite, los Fados de Carlos Saura y los Invisibles que ha producido Javier Bardem, todos ellos magníficos documentales que han contado con alguna promoción.

Produce vértigo el desequilibrio entre el esfuerzo que han debido de hacer los cineastas y el silencio que cae sobre su obra. Eso mismo le ocurrió a otro documental, El Severo me duele, que fue emitido hace unos meses en televisión a hora tardía, y que ha adquirido nueva actualidad esta semana, mira por dónde. Fue impulsado por el Gran Wyoming y realizado con cierta prisa, para que se viera antes de las últimas elecciones autonómicas. Desvela la conocida injusticia perpetrada a los médicos del servicio de urgencias del hospital de Leganés, ahora por fin esclarecida. Otro documental oportuno, que en este caso puede verse en YouTube. ¿Será ese también el destino de Lucio, las descargas en Internet? ¿No merecen los documentales tener un hueco digno en las carteleras? En cualquier caso, erre que erre, los documentalistas continúan tenaces en su labor. Aún tienen muchos temas por descubrir, y que contarnos. Bienvenidos serán... aunque tengamos que buscarlos con lupa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de febrero de 2008