Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Junta obedecerá al CSN sobre los residuos radiactivos de Huelva

La Consejería de Medio Ambiente seguirá los dictámenes que le marque el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en relación a las balsas que contienen residuos radiactivos -cesio 137- provenientes del accidente de la planta gaditana de Acerinox en 1998. Así lo afirmó ayer, a través de un comunicado de prensa, después de que se hiciese público un duro informe del CSN en el que se criticaba su gestión del vertedero, le pedía un reforzamiento de la seguridad del mismo y le exigía la prohibición del acceso a toda persona no relacionada con los trabajos que allí se realizan. Hasta el momento, el lugar es de muy fácil acceso.

Las balsas están gestionadas por Egmasa, una empresa pública dependiente de la Consejería de Medio Ambiente. Egmasa se reafirmó ayer en que siempre ha trabajado en función de los parámetros marcados por el CSN y otros organismos. "En todo momento se ha ejecutado cuantas acciones han ordenado las autoridades competentes de la Administración del Estado y de las entidades debidamente autorizadas".

Greenpeace acusa a Egmasa y a la Junta de negligencia en la gestión de las balsas

La defensa que hace Egmasa de su gestión es fruto de las duras críticas recibidas el jueves desde el grupo ecologista Greenpeace que, apoyado en el informe del CSN, acusó a esta empresa pública y a la Junta de negligencia en su gestión de las balsas. Unas balsas que, según denuncian los ecologistas, sufren filtraciones de su peligroso contenido radiactivo, que se deslizarían hasta las mismas marismas del Tinto, paisaje en el que se encuentran ubicadas.

Si bien el informe del CSN detecta que "las acciones de remedio no han sido efectivas para conseguir el confinamiento de los productos inertizados contaminados con cesio", el propio Consejo emitió ayer un comunicado en el que indica que la zona afectada por estas deficiencias permanece circunscrita al interior del depósito, "sin que se haya encontrado ninguna contaminación de cesio 137 fuera del mismo y en vías de exposición que pudieran afectar a la población". En este sentido, el Consejo de Seguridad Nuclear volvió a recordar que "está garantizada la protección radiológica de la población y del medio ambiente, como demuestran los datos disponibles de la vigilancia ambiental de la zona con la supervisión del organismo regulador". Que el medio ambiente haya sido afectado, y en especial, que los posibles componentes radiactivos filtrados pudieran pasar a la cadena trófica, es uno de los principales miedos que tienen los ecologistas.

El CSN asegura que en ningún caso se puede establecer relación entre determinadas enfermedades humanas y la situación en el vertedero, por lo que, según dijo, "cualquier interpretación en ese sentido está absolutamente injustificada y puede alarmar, sin ningún fundamento, a la población".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de enero de 2008