Desde el PacíficoColumna
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¿To Mac or not to Mac? ¿Vale la pregunta?

EL ÉXITO de MacWorld 2008 no proviene de un anuncio revolucionario -como lo fue el iPhone en 2007- pero de una pregunta: ¿Habrá llegado el momento de comprar un Mac? Las respuestas no son nada obvias. "Mi previsión es que en 10 o 15 años habrá más computadoras funcionando con un Mac OS que con Windows", según Bernt Wahl, un emprendedor que enseña en la Universidad de California-Berkeley. Entonces, precisa, habrá más computadoras bajo forma de teléfono móvil que portátiles o sobremesa. La diferencia, según él, provendrá del iPhone. Agrega que en Berkeley, por ejemplo, el número de estudiantes equipados con Macs va creciendo. La proporción llega a superar la mitad, según sus estimaciones, entre los estudiantes de ingeniería. Un impresionante punto de inflexión.

Lo más bello sería -para quien pueda- tener ambos, Mac y PC, y acabar con las odiosas y rebasadas guerras de religión de los geeks de ayer.
"En 10 o 15 años habrá más computadoras funcionando con Mac OS que con Windows. Entonces, habrá más computadoras en forma de móvil que portátiles o sobremesa".

Wahl es un Mac fan, un activista de las primeras horas siempre fiel a sus amores... pero su afirmación toma algo de cuerpo si se piensa que las ventas de Mac aumentaron entre un 28% y un 30.9% en 2007. La primera cifra es de la consultora Gartner, corresponde a las ventas en Estados Unidos (EEUU) durante el cuarto trimestre comparado con el mismo del año anterior. La otra proviene de su competidor, IDC, y corresponde a las ventas del año entero. Hoy día Apple es el cuarto vendedor de computadoras en EE UU, por detrás de Dell, HP y Acer, con el 6.1% del mercado.

Lo paradójico de la duda sobre si vale la pena pasar a Mac es que el MacBook Air, presentado por Jobs no es la mejor apuesta para quien está buscando una computadora que le facilite la vida cuando viaja. Primero, no es la más fina, como lo pretende Jobs o, por lo menos, no es la más fina de todos los tiempos, nos recuerda Michael Kanellos de News.com. El Pedion puesto en circulación en 1998 por Mitsubishi y HP tenía un milímetro menos. Fue un fracaso. Algo que confirma la experiencia de Sony cuyo Vaio X505 puesto a la venta en el 2004, tampoco tuvo gran aceptación comercial. "La delgadez no es el Santo Grial", aseguró Mike Abary, vicepresidente de Vaio a la publicación Gizmodo.

El MacBook Air, es una maravilla de ingeniería informática (el hecho que el microprocesador sea un Core 2 Duo de Intel reducido al 60% de su tamaño normal es una hazaña). Pero para lograrlo, Apple tuvo que hacer elecciones problemáticas: disco duro pequeño (80G), memoria viva inamovible (2G), un solo puerto USB, ausencia de comunicación 3G y, sobre todo, una batería que solo el fabricante puede cambiar, lo cual implica separarse de la máquina durante el tiempo de la operación (y un costo de 129 dólares). Existe, además una gama respetable de PC operando con Windows y dotados de características y precios comparables: Dell XPS M1330, Toshiba Portégé R500, la Fujitsu LifeBook S2210 y la Sony Vaio TZ150N comparadas por Gizmodo en un cuadro (gizmodo.com/345574/) esclarecedor. La única ventaja indiscutible del MacBook Air es la delgadez. Pero siempre se puede encontrar otra más barata, más potente o mejor equipada. Y falta por salir la Lenovo X300.

¿Por qué, entonces, preguntarse si llegó el momento de comprar una Mac? Lo primero es cuestión de sensación. El MacBook Air es bello, casi sensual, de la misma manera que el iPhone (insoportable por su sistema cerrado) es mucho más agradable que el Blackberry, aparato más razonable. ¿Quién sabe cuanto valga (o cueste) esto? El Mac OS Leopard es considerado por muchos analistas como mejor que el Vista de Windows. Más importante todavía, en los Macs de hoy uno puede usar ambos sistemas, utilizar lo mejor de cada uno. Lo más bello sería -para quién pueda- tener ambos, Mac y PC, para acabar con las odiosas y rebasadas guerras de religión de los geeks de ayer. Criticar a ambos (las marcas, Steve Jobs, Bill Gates y los objetos que nos venden) cuando toque. Gozar de un sistema y apreciar cualidades en el otro. Poder decir que una Mac, una Dell, una HP o una Sony tienen tal o más cual incomparable característica. Soñar con un iPhone, un Blackberry, un Samsung, un Nokia, o lo que sea que no conocemos todavía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 23 de enero de 2008.

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