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El Consell exige la dimisión de la Síndic de Greuges tras sus críticas

La oposición pide al PP que cese la presión y recupere la cordura democrática

El Consell exigió ayer la dimisión de la Síndic de Greuges en funciones (la defensora del pueblo autonómica), Emilia Caballero. La exigencia se produce un día después de que Emilia Caballero colgase en la página web de la institución el informe correspondiente a 2006. El documento recoge las quejas de los ciudadanos no atendidas por la Generalitat y un buen número de ayuntamientos valencianos, la mayoría del PP. Caballero cuestiona, fundamentalmente, la actuación del Gobierno valenciano en materia urbanística.

Rambla no ve contradicción en pedir que se vaya y votarla de adjunta

El informe, que pone de manifiesto la actitud hostil de ocho de las diez consejerías que se han negado a atender los requerimientos de la Síndic, fue entregado en las Cortes Valencianas el pasado octubre. Desde entonces, la presidenta del Parlamento, Milagrosa Martínez, ha retenido el documento y no ha querido recibir a la Síndic.

La ofensiva popular contra Emilia Caballero se produce, según fuentes del PP, a instancias del propio presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que no oculta su enfado por la decisión de los socialistas de retrasar sine die la elección del diputado José Cholbi como nuevo Síndic de Greuges.

El vicepresidente del Gobierno valenciano, Vicente Rambla, reclamó la dimisión inmediata de la Síndic de Greuges al difundirse el contenido del informe y arremetió contra los socialistas. El portavoz del Consell, que cuenta con mayoría absoluta, se quejó de la "indefensión" de su grupo ante la decisión socialista de retrasar la renovación del Síndic de Greuges. Rambla cargó contra el PSPV al que acusó de estar desnortado y sin capacidad para tomar decisiones. "El PSPV no existe y de eso se aprovecha la Síndic", remachó el vicepresidente del Gobierno valenciano.

La razón del PP para exigir la dimisión de Caballero es que ésta fue elegida como adjunta primera y preside la institución de forma excepcional desde que expiró el mandato del titular a mediados de 2006. "Hay que pedir a los socialistas un ejercicio de responsabilidad y a la Síndic que presente la dimisión", dijo Rambla, que hizo caso omiso del contenido del informe. "No lo he visto", sentenció.

Paradójicamente, populares y socialistas ya han pactado la elección de Cholbi -ahora vicepresidente de la Mesa de las Cortes- como nuevo Síndic de Greuges y de Emilia Caballero como primera adjunta. Pero el PSPV ya advirtió que no sellaría en votación el acuerdo hasta que el Consell no facilite acceso a varios documentos públicos de dos empresas de la Generalitat, una presidida por Vicente Rambla y otra por el vicepresidente económico, Gerardo Camps.

La exigencia de dimisión del Consell se arropó desde el grupo parlamentario popular. El portavoz adjunto Rafael Maluenda acusó a la Síndic de difundir el informe para calentar el mitin del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de mañana.

La socialista Carmen Ninet acusó al Consell de "presionar de manera intolerable" a la Síndic, institución que "debe ser independiente y respetada". La portavoz socialista apeló al Gobierno valenciano para que recupere "la cordura democrática perdida". La dirigente de Esquerra Unida, Glòria Marcos, acusó al Consell de querer silenciar todo lo que cuestione su gestión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de enero de 2008