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Reportaje:Internet

Siestas junto al reactor

Los guardas de seguridad, en vez de vigilar, dormían

En la central nuclear de Peach Bottom, en el Estado de Pensilvania, hay un cuarto de vigilancia en el que se supone que los guardas de seguridad deberían vigilar todos los movimientos en el recinto a través de cámaras de videovigilancia. Sin embargo, lo que los vigilantes hicieron durante mucho tiempo fue dormir.

Kerry Beal, un vigilante de seguridad incorporado a la empresa en junio pasado, descubrió que sus compañeros usaban el cuarto de control para dormir mientras estaban de servicio. El coordinador de Wackenhut Corp., la subcontrata que se encarga de la vigilancia de la planta, le dijo que "jugara al juego" y "fuera uno más en el equipo".

Beal pensó que el asunto era para preocuparse, por lo que acudió a la Comisión de Control de la Energía Nuclear. La empresa Excelon, dueña de la planta, dijo que no había constancia de siestas de agentes, así que el caso se cerró... en falso.

El agente, convencido de que en la central de Peach Bottom había una amenaza latente grabó en junio a sus compañeros durmiendo. En el vídeo se les ve dando cabezadas, con los pies en la mesa o claramente durmiendo contra una pared. Beal distribuyó las imágenes a los medios, que rápidamente saltaron al portal de intercambio de vídeos YouTube.

En diciembre pasado, Excelon prescindió de los servicios de Wackenhut, que hasta el momento había coordinado la seguridad de sus 10 plantas en territorio norteamericano. "Después de analizar la situación hemos decidido que nosotros mismos nos encargaremos de la vigilancia", dijo el directivo de Excelon Charles Pardee en un comunicado. A Wackenhut aún le quedan contratos en otros 21 reactores.

Los abogados de Beal ya han pedido que se abra una investigación judicial sobre cómo Excelon condujo el asunto. La empresa le prohibió el acceso al recinto de Peach Bottom en septiembre y se negó a renovarle el contrato en octubre, en lo que él denuncia como "represalias".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de enero de 2008