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Reportaje:

"No tienen categoría para humillarme"

Albelda emociona al valencianismo y carga contra Soler mientras Cañizares insinúa que va a retirarse

David Albelda es un valenciano de pueblo (La Pobla Llarga, 1977): bruto, noble y sincero. Juega como habla: desde las entrañas. Y ayer, en su presumible despedida como jugador del Valencia, se emocionó y emocionó a muchos valencianistas. Un centenar de ellos se concentraron horas después en Mestalla para protestar contra el presidente del club, Juan Soler, convocados por sms. "Koeman, destituye a Soler", rezaba una pancarta. Hay hinchas históricos que quieren que pierda el equipo con tal de deshacerse "de esa banda de impostores", en referencia a los actuales dirigentes. No son hinchas cualesquiera, sino gente que, al estilo Nick Hornby con el Arsenal, relacionan los momentos importantes de su vida con los partidos de su equipo.

"Esto es un caos total", dice Angulo, renovado hace apenas tres meses

Soler, a través de su entrenador, Ronald Koeman, ha despachado a Albelda, Cañizares y Angulo. Los tres exigieron ayer una explicación que el presidente no dio, desaparecido desde hace un par de semanas excusándose en una supuesta enfermedad. Su director deportivo, Miguel Ángel Ruiz, cargó toda la responsabilidad a Koeman y aseguró que los jugadores no están despedidos a pesar de que fue eso lo que les comunicó a sus agentes. Koeman tampoco ha aportado ningún argumento técnico: Cañizares y Albelda eran titulares y no ha tenido tiempo de conocer a Angulo porque ha estado lesionado y enfermo. Los tres, eso sí, eran considerados subversivos por Soler.

"Esto es un caos total", expresó Angulo, que ha sufrido 40 grados de fiebre, anginas y una jaqueca. "Nadie me ha llamado para ver cómo estoy, pero sí llamaron a mi representante para comunicarle que buscara equipo", declaró Angulo, renovado hace apenas tres meses.

"Koeman no confiaba en mi liderazgo", explicó el hasta ahora capitán Albelda; "le dije que él llevaba 20 días y que no me conocía bien. No sabe lo que me ha costado llegar hasta aquí". Albelda reclamó la capitanía por antigüedad para Vicente, pero el extremo zurdo puede ser el próximo en caer, habida cuenta de su enfrentamiento con el médico de la entidad, Antonio Giner, persona cercana a Soler. Koeman les ha dado el brazalete a Marchena, Baraja y Caneira, los tres bien relacionados con la directiva. Es la clase de fidelidades que pide Soler.

El Valencia suele ganar una Liga cada 30 años y este pequeño grupo de defenestrados ha conquistado dos Ligas, una Copa de la UEFA y una Copa del Rey. "Recuerdo cuando se ganó la primera Liga [en 2001]. El autobús entró en Valencia y vi a un hombre de 80 años llorando. Me gustaría vivir eso otra vez como aficionado", evocó Albelda.

"Mi profesionalidad ha sido intachable en los nueve años y medio", reinvindicó Cañizares, que, a sus 38 años, insinuó que se retirará si no le llega la oferta soñada. Claro que la oferta soñada sería: "La del club que me ha despedido". Albelda, en cambio, quiere jugar su "última Eurocopa" y piensa en marcharse al extranjero, ya que ha disputado más de cinco partidos en la Liga española. Antes deben rescindir sus contratos. El de Albelda llega hasta 2011, el de Cañizares hasta 2010 y el de Angulo hasta 2010. "No tienen categoría para humillarme", zanjó Albelda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de diciembre de 2007